Cómo salir de la indecisión


El amor implica de constantes decisiones, unas más importantes que otras. Sin embargo, hay persnas que pueden permanecer estancadas en una elección durante semanas o meses. Es decir, se quedan encerradas en el miedo y prefieren estar estancadas en lo conocido antes que probar suerte en algo nuevo. ¿Cómo se puede salir de la indecisión? En primer lugar, es esencial dar un tiempo prudencial a la hora de valorar las ventajas y los inconvenientes de una elección.

Para ello, puedes anotar en un papel los puntos positivos y los puntos negativos del paso que piensas dar. Pero especialmente, debes escuchar tus emociones. ¿Cómo te sientes en tu situación presente? ¿Cómo te imaginas a ti mismo en el futuro en caso de apostar por el cambio? Las emociones son un indicativo de los deseos, por ello, sentirás alegría, plenitud y felicidad en caso de optar por la elección que mueve tu corazón.
SEGUIR LEYENDO «Cómo salir de la indecisión»

Dudas y más dudas


Dentro de los inicios de una historia de amor, o más bien, en pleno proceso de atracción, existe una sensación universal: la duda que puede llegar a pesar toneladas sobre la mente propia y también la ajena. Dudas porque no sabes si el otro te quiere, tampoco estás convencido de lo que sientes tú al cien por cien, sufres porque te da miedo ilusionarte con alguien que tal vez, luego no te corresponda del mismo modo. ¿Cuál es el resultado de este círculo?

Sencillamente, que a base de pensar demasiado terminas matando el sentimiento porque el miedo no es el mejor aliado para crear ningún vínculo con otra persona. ¿De dónde procede el temor? De esa mochila de experiencias pasadas con la que cargamos en nuestra memoria, de las vivencias que acumulamos que no sólo son positivas sino también, negativas. De hecho, con el paso de los años es habitual que alguien que ha tenido mala suerte se proteja mucho en el amor. Hasta el punto de que el otro, prácticamente por arte de magia, tenga la valentía de hacerlo todo, de arriesgarse, de tomar la iniciativa, de mostrar interés a toda costa…
SEGUIR LEYENDO «Dudas y más dudas»

Aclara tus sentimientos por dos chicos distintos


Los sentimientos son algo muy complejo, tanto que a veces, tal vez puedes necesitar un tiempo para resolverlos. Existen personas que han vivido en primera persona el hecho de dudar entre dos chicos (o a la inversa) y no saber a quién quieren de verdad. En este tipo de situaciones, sucede que la persona sólo se fija en lo bueno que le aporta cada uno, en las cualidades que tiene y deja de lado los defectos. De este modo, todo puede parecer en apariencia perfecto.

Pero está claro que en algún momento, tendrás que aclarar tus dudas y saber a quién quieres de verdad, precisamente, para luchar por esa persona. A veces sucede que cuando tienes un gran sentimiento de amistad y de afinidad con el otro puedes llegar a confundir tus sentimientos a nivel interior. A veces, puede que sea necesario que te distancies de ambos para resolver todas tus dudas. Así sabrás también a quién echas más de menos.
SEGUIR LEYENDO «Aclara tus sentimientos por dos chicos distintos»

Deshojando la margarita: me quiere o no me quiere


El amor correspondido es un deseo inherente en el corazón de cualquier persona que se enamora de otra. Pero en el camino hacia la verdad, existe un periodo de dudas que puede ser más o menos largo dependiendo del proceso de espera. La realidad es que yo pienso que es insano a nivel emocional estar a la espera de la otra persona durante meses o años.

Sencillamente, porque tal vez le estás idealizando o porque si el otro no se ha dado cuenta de tu valor, debes mirar hacia otra parte. Existen enredos emocionales en los que, a veces, nosotros somos nuestros peores enemigos. Uno de los peores enredos es el de dejar pasar una oportunidad presente por seguir enganchado a una historia pasada. La realidad es que aquello que fue ya pasó y tal vez por miedo, te niegas a asumir que puedes tener delante de ti a esa persona que de verdad te hará feliz.
SEGUIR LEYENDO «Deshojando la margarita: me quiere o no me quiere»

Las dudas en el amor


El ser humano se siente un tanto incómodo ante la duda, ya que siempre aspiramos a conocer la verdad y a tener certeza de todo. Pero existen ámbitos de nuestra vida cuya verdad también está relacionada con el futuro. Este es el caso, por ejemplo, del amor de pareja. Cuando quieres construir una historia sólida con otra persona y piensas en el matrimonio, por poner un caso, lo normal es sentir dudas. Más allá de tu nivel de convencimiento interior y de que sabes que quieres a la otra persona, dentro de ti, puede que siempre quede un espacio para la inseguridad respecto al modo de actuar correcto y a tus sentimientos.

El problema de las dudas crece de verdad cuando se producen con una regularidad alarmante y en una intesidad que no te dejan pensar en otra cosa. Al final, las dudas en el amor son normales, al igual que en ciertos momentos piensas en qué es aquello que te gustaría hacer con tu vida y te vienen a la mente diferentes alternativas.
SEGUIR LEYENDO «Las dudas en el amor»

Las temidas dudas amorosas


El miedo en la infidelidad en la pareja puede ser algo constante. Siempre se debe intentar hacer todo lo posible por estar juntos y felices, pero siempre habrá momentos en los que las duda recaiga sobre alguno de los dos. En vez de hundirte, lo que debes hacer es implicarte mucho más en la relación y conseguir que esas dudas desaparezcan. A continuación tienes unos cuantos consejos que te pueden servir de ayuda:

– Hablar, hablar y hablar
Los expertos en estos temas siempre recomiendan que para resolver cualquier duda, malentendido o diferencia, se deben mantener largas conversaciones. Trate de averiguar la razón de sus comportamientos y si te comenta que quiere romper la relación, pregunta por qué e intenta buscar la mejor solución para los dos.
SEGUIR LEYENDO «Las temidas dudas amorosas»

Preparada para el matrimonio


Así que estás enamorado y ya te estás planteando pedirle a tu pareja que se case contigo… ¿crees que estás preparada? La verdad es que, muchas chicas piensan que ser la novia de alguien es lo mismo que ser su esposa pero, existen claras diferencias que debes plantearte antes de dar este paso. Debes enfrentarte a la realidad y conocer todo lo que implica un matrimonio.

Si quieres saber la verdad acerca de tu disposición al matrimonio, entonces necesitarás ser honesta contigo misma y responderte las preguntas que tú misma te plantees de manera racional. Casarte con la persona incorrecta, puede tener un efecto drástico en tu vida. Tu vida matrimonial puede ser algo molesta e incluso podría poner fin a la relación y concluir con un desagradable divorcio. Por lo tanto, para una vida matrimonial feliz, necesitas saber si realmente quieres casarte o no.

¿Muchas veces te aburres con tu pareja pero sigues pensando en casarte? ¿No quieres pasar tanto tiempo con él? ¿Planeas simplemente irte de vacaciones y después cada uno a su casa? Estas preguntas, tienen relación directa con tu preparación al matrimonio. Piensa que lo que respondas puede ayudarte en tu decisión. Si no sientes ni siquiera emoción cuando lleváis un tiempo sin veros y quedáis para cenar es que, algo no marcha bien.

Si te sientes realmente conectada con tu pareja, eso significará que realmente estás mentalmente preparada para el matrimonio. Si le tienes en cuenta para todo (finanzas, vacaciones, compras, etc.) entonces, podréis dar el paso. Habla con él sobre el tema para conocer también su opinión.

No sabes si tu pareja te quiere


Tu pareja puede demostrare de vez en cuando lo mucho que te quiere enviándote a casa una ramo de flores pero, ¿todavía tienes dudas sobre si te quiere o no? En esta situación, debes estar atent@ a las señales de su lenguaje corporal y su comunicación en general para saber si realmente quiere pasar el resto de sus días contigo.

– Ver la televisión
Si es deportista y le encanta algún deporte en concreto o es seguidor de una serie en particular puede que no te haga ni caso. Eso no es buena señal. Aunque esté viendo en la tele algo que le apasione, debería poner sus brazos a tu alrededor o agarrarte la mano. Esto te permitirá saber que está a tu lado y que eres muy importante para esa persona incluso en los momentos de mínima atención.

– Salir con las amistades
Salgáis juntos o por separado no debe ser un drama para la pareja. Si estáis juntos aunque cada uno con vuestros conocidos, un roce de manos o preguntar qué quieres tomar, siempre es de agradecer. Si salís por separado, nunca sobra una llamada de teléfono para saber que tal lo estáis pasando.

– Llegar a casa
Después de trabajar, la vuelta a casa no debe ser un suplicio para ninguno de los dos. Ambos, debéis compartir las tareas de la casa. Si esa persona pasa del tema y te deja toda la carga a ti, es que algo no funciona bien. Alguien que te quiere no tiene por qué infravalorar tu trabajo y además darte más.

Tener hijos


Tener un hijo es la decisión más importante que puede tomar una pareja. Las parejas deben saber cuál es el momento adecuado para tener ese hijo y estar preparadas para los cambios que producirá en sus vidas.

Deben hacerse a la idea de que ser padres significa ser los responsables de una nueva vida, que precisa tanto de cuidados físicos como educación, protección, etc. Y que para ello es necesario dedicarle tiempo y paciencia.

La llegada del bebé supone renunciar al estilo de vida al que la pareja estaba acostumbrada, para adaptarse a uno nuevo. Por ello, a pesar de la alegría y satisfacción que produce tener un bebé en casa, puede ocasionar problemas y conflictos para muchas parejas.

Ambos comienzan una experiencia nueva, e inevitablemente surge la duda de si serán o no buenos padres.
Lo importante es que cuando nazca el bebé ellos puedan ofrecerle todo lo que necesita, en sentido físico y afectivo. Así podrá desarrollarse en las mejores condiciones posibles.

Con el nacimiento del bebé, surge la evidencia de que nada volverá a ser como antes y comienzan a notarse los efectos del cansancio y las malas noches. Esto unido a los cuidados y atenciones que necesita durante todo el día, hace que la relación de pareja quede relegada a un segundo lugar.

Para que la relación de pareja no se vea afectada, es necesario encontrar tiempo para estar juntos. Deben compartir el cuidado del bebé para que la madre no llegue a un cansancio extremo y sólo desee irse a dormir cuando acabe el día.

También es aconsejable buscar quien ayude; abuelos, hermanos, personas de total confianza para que la pareja pueda salir una noche a cenar, al cine, con los amigos, etc. ya que es importante que encuentren momentos de distracción y que puedan estar juntos.

Dudas con tu nueva relación


Estás entusiasmad@ con esa nueva persona con la que has empezado a salir pero, es normal que tengas dudas sobre la relación que estáis empezando a tener. ¿Es esa persona perfecta para ti? Aquí tienes algunos consejos que te pueden ayudar:

– Amigos y familiares
Si tus amigos y tu familia no están contentos con esa persona que has elegido, piensa que es lo que sucede. Tus amigos y tu familia son las personas que mejor te conocen, así que si todos están a disgusto con tu nueva pareja debes reflexionar sobre si esa relación te conviene o no.

– Estás preocupad@
Te estás dando cuenta de que para esa persona hay infinitas cosas más importantes que tú: el futbol, los amigos, su coche, etc. Esa persona puede que esté demasiado preocupada por sí misma y que no te sepa dar lo que tú mereces. Plantéate seguir con ella.

– “Te quiere” el primer día
Si el primer día ya te dice que te quiere y tú consideras que es demasiado pronto para afirmar algo así, puedes pensar dos cosas: que no sabe lo que significa decir algo así o, simplemente, es mentira.

– No es demasiado educad@
Te pone en evidencia un montón de veces e incluso, a veces, te trata mal y te pierde el respeto. Deja a esa persona que no te conviene para nada.

– Problemas con el dinero
Nunca paga nada y siempre está pendiente de sus gastos. Te hace llamadas perdidas para no gastar y se enfada si coges un hotel de 4 estrellas en vez de un hostal. Que pesadez ¿no? Habla con la persona antes de cortar drásticamente la relación.