Ser el mejor amigo de tu pareja


Son realmente afortunados aquellos que encuentran su mejor amigo en su pareja. Uno puede tener la suerte de casarse con su mejor amigo o se puede llegar a ser el mejor amigo de la pareja después del matrimonio. Cuando la pareja no sólo son marido y mujer, muchos problemas a los que tendrán que enfrentarse se podrán solucionar de manera más rápida y eficaz.

Ser los mejores amigos, puede hacer que la relación sea mucho más abierta y que ambos tengan más espacio para crecer y “florecer”. Como individuos, las parejas están siempre cambiando y desarrollándose, por lo tanto, debes tener cuidado de no estropear tu relación con tu mejor amigo-pareja. Se debe mantener constantemente la “chispa” encendida y no pensar que como además de ser pareja, sois los mejores amigos, ya está todo hecho.

Para seguir siendo los mejores amigos, uno tiene que ser transparente y muy comunicativo con su cónyuge. Hablar y mostrar interés por los demás, compartir el día a día y los problemas, deben formar parte de vuestra relación. Recuerda que con los mejores amigos, también se hacen muchas cosas juntos. Así que si por motivos laborales, durante la semana no tenéis mucho tiempo para estar juntos, tenéis que recuperar el tiempo perdido durante el fin de semana.

El respeto mutuo, la confianza, darse el espacio suficiente y la aceptación de unos y otros como son, es muy importante para el matrimonio y también para ser los mejores amigos. Debéis tener una bonita necesidad mutua y la emoción siempre debe estar presente. Incluso en tiempos difíciles, hay que recordar que la otra persona es vuestra mejor amiga.

El matrimonio en la Edad Media


Durante los diez siglos en los que aproximadamente se extiende la época de la Edad Media, el “amor correcto” y la “sexualidad adecuada» se entendían, exclusivamente, en el seno de la institución del matrimonio.

En cuanto a la reglamentación del matrimonio y las relaciones carnales, los judíos y musulmanes disfrutaban de “mayor margen de maniobra”. Sin embargo, la presión era constante en el caso de los cristianos. Eso sí, se daba una verdadera dominación del varón sobre la mujer en las culturas judía y musulmana.

Las altas esferas eclesiásticas instituyen el sagrado matrimonio. Y la explicación es sencilla: Anteriormente, la tradición de los bárbaros tenían aceptado el concubinato, el adulterio, con la posibilidad de unirse y separarse libremente. Alejando prácticas “no deseables”, a la Iglesia se le ocurrió establecer, según ellos, “un buen orden social”. Por esta razón, asentaron el matrimonio como institución.

Cada uno de los cónyuges desempeñaba una función concreta. Con el fin de asegurar la armonía de la convivencia, los hombres eran los encargados de mantener a la familia, las mujeres de cuidar al esposo, los hijos y la casa.

Otra condición del matrimonio es que éste debía ser heterosexual. Las relaciones entre individuos del mismo sexo estaban prohibidas, con la amenaza de la excomunión.

Surgió el concepto de “pecado” para todos aquellos que se atrevían a mantener relaciones sentimentales o sexuales fueran del matrimonio. Además la mujer debía ser “virtuosa al máximo”, esto es llegar virgen al matrimonio.

Para que el varón se asegurase la paternidad de la criatura, a las mujeres se las exigía la responsabilidad de la castidad. De hecho, eran terribles los castigos impuestos a las féminas por adulterio.
Las relaciones sexuales únicamente tenían un objetivo: Acto coital con fines reproductivos. Quedaba fuera de lo “correcto” cualquier otro goce o disfrute.

Matrimonios y divorcios en España


En concreto, España está siendo testigo de múltiples alteraciones de la vida social. Ahora se dan tanto modelos alternativos al matrimonio como patrones diferentes de familias.

Y como consecuencia las relaciones de pareja han cambiado. Las posturas tradicionales devaluaban a la mujer, sobre todo ante una segunda opción, al considerar su disponibilidad de tiempo para la familia. Un signo de dominación del hombre sobre la mujer lo constituye la diferencia de edad. Cuestión que puede considerarse como una demostración de gustos en nuestra cultura. Y es que la diferencia de edad al contraer el primer matrimonio es mayor cuanto peor es la situación de la mujer.

Por otro lado, los varones se casan antes que las féminas en segundas nupcias. Y lo hacen con mujeres mucho más jóvenes que sus primeras esposas. Las divorciadas no serán su objetivo exclusivo, ampliando el campo al ámbito de las solteras.

Las mujeres que se divorcian no responden a ese modelo de mujeres-amas de casa de la generación de sus madres ni necesariamente a la media de mujeres casadas.

La posibilidad de romper el primer matrimonio viene determinada porque en general las féminas son más autónomas, con independencia económica. Sus proyectos y expectativas de vida son óptimos. Precisamente estas premisas son las que las hacen permeables a los cambios y tener comportamientos que las diferencian de sus madres y de las que permanecen en matrimonio.

En definitiva, el matrimonio protege al hombre: Tiene menor mortalidad cuando está casado y mayor cuando es viudo o divorciado. Tal vez porque sea la mujer la que “generalmente cuida de los demás”, esta circunstancia no se manifiesta en ellas. Está comprobado que la población femenina viven sin pareja en mayor proporción que el colectivo masculino.

Las estadísticas arrojan datos importantes: Si hasta ahora, aproximadamente nueve de cada diez personas han contraído su primer matrimonio, la situación frente a una nueva pareja cambia radicalmente.

Preparada para el matrimonio


Así que estás enamorado y ya te estás planteando pedirle a tu pareja que se case contigo… ¿crees que estás preparada? La verdad es que, muchas chicas piensan que ser la novia de alguien es lo mismo que ser su esposa pero, existen claras diferencias que debes plantearte antes de dar este paso. Debes enfrentarte a la realidad y conocer todo lo que implica un matrimonio.

Si quieres saber la verdad acerca de tu disposición al matrimonio, entonces necesitarás ser honesta contigo misma y responderte las preguntas que tú misma te plantees de manera racional. Casarte con la persona incorrecta, puede tener un efecto drástico en tu vida. Tu vida matrimonial puede ser algo molesta e incluso podría poner fin a la relación y concluir con un desagradable divorcio. Por lo tanto, para una vida matrimonial feliz, necesitas saber si realmente quieres casarte o no.

¿Muchas veces te aburres con tu pareja pero sigues pensando en casarte? ¿No quieres pasar tanto tiempo con él? ¿Planeas simplemente irte de vacaciones y después cada uno a su casa? Estas preguntas, tienen relación directa con tu preparación al matrimonio. Piensa que lo que respondas puede ayudarte en tu decisión. Si no sientes ni siquiera emoción cuando lleváis un tiempo sin veros y quedáis para cenar es que, algo no marcha bien.

Si te sientes realmente conectada con tu pareja, eso significará que realmente estás mentalmente preparada para el matrimonio. Si le tienes en cuenta para todo (finanzas, vacaciones, compras, etc.) entonces, podréis dar el paso. Habla con él sobre el tema para conocer también su opinión.

Los sacrificios de las mujeres en la vida


Muchas mujeres tienden a hacer una lista con una serie de prioridades donde ellas mismas terminan cerrándola o a veces ni están. Las mujeres no deben descuidarse ellas mismas. Muchos aseguran que esto se debe a la psicología femenina, en la que son capaces de sacrificar sus deseos y sueños en beneficio de su familia. Por lo general, muchas chicas terminan perdiendo sus necesidades personales.

Ya sea con la comida o con las compras o con cualquier otra cosa, la mayoría de las mujeres siempre tratan de dar lo mejor de sí mismas para sus maridos y sus hijos. De acuerdo, que lo hacen por amor y afecto, pero ¿cuánto tiempo se pueden seguir ignorando ellas mismas? ¿Por qué hay que vivir bajo la sensación de que para ser una buena esposa y una buena madre se deben hacer un montón de sacrificios?

Es evidente que para criar a los niños como se merecen habrá que dejar y sacrificar algunas cosas por el camino pero una vez que los niños comienzan a ir a la escuela no existen tantísimos motivos como ellas piensan como para seguir centrados en los demás. Recuerda que si se quiere ser respetado, hay que aprender a respetarse uno mismo en primer lugar.

Formar una familia, ya sea con hijos o simplemente con tu pareja, no significa que la mujer sea la única que realice los esfuerzos necesarios para que todo vaya bien. No hay necesidad de sacrificar la vida, existen otros miembros que te pueden ayudar y que serán igual de responsables que las mujeres en cualquier situación. No tienes por qué llevar todas las cargas cuando, si no te acuerdas, tú también eres una persona.

Casarse a edad temprana


Como todo en la vida contraer matrimonio a una edad temprana, trae consigo una larga lista de ventajas pero también las circunstancias pueden generar componentes negativos.

El hecho de casarse siendo aún un jovencito/a puede deberse a factores como la pobreza, presión por los bienes dotales, preocupaciones de los padres acerca del sexo y el embarazo prematrimonial o por razones de índole económica o cultural. Sin embargo, hay situaciones en las que lo que prevalece es el verdadero amor y entrega entre los cónyuges.
SEGUIR LEYENDO «Casarse a edad temprana»

Disfrutar del permiso de paternidad


La sociedad española en la que estamos inmersos ha extendido como práctica habitual el hecho de que los papás dejen a los bebés al cuidado de la madre o de abuelos para poder atender las actividades laborales.

Pero no todos los padres están dispuestos a delegar sus responsabilidades en otros. Ellos también quieren disfrutar de la baja de maternidad, por eso cada vez son más los hombres que la piden.

A pesar de la ilusión con la que los padres toman esta decisión, aún muchos corren el riesgo de ser discriminados por su empresa o incluso despedidos, en el peor de los casos.

Saber que existen padres concienciados de la importancia de su participación en el cuidado de sus hijos, transmite tranquilidad a la madre. Sin embargo, en ocasiones la situación se complica cuando tienen que convencer a sus jefes de que prefieren dedicarse a sus hijos unos meses que a desarrollar su carrera profesional.

A partir de 2011 los padres españoles contarán con un permiso de paternidad de cuatro semanas. También se contempla un permiso de lactancia para que tanto el padre como la madre, indistintamente, cuenten con una hora para alimentar a su hijo hasta que el niño tenga nueve meses. Asimismo, hasta que su hijo tenga ocho años, ambos tendrán derecho a pedir la reducción de la jornada laboral con los recortes salariales que esto implique, en función de sus horas de trabajo.

El porcentaje de padres que ni se plantea disfrutar de la excedencia es muy elevado por la postura de muchos empresarios que no quieren contratar más personal para cubrir todas las horas de la jornada laboral.
Se requiere una evolución en la ley que contempla el permiso por paternidad. Los papás y mamás precisan de apoyos a la hora de repartirse el tiempo dedicado a sus respectivas responsabilidades, tanto profesionales como familiares.

Plantearse un futuro financiero


Con la crisis financiera en curso, ha llegado el momento de plantearse un futuro financiero. Tú y tu pareja debéis sentaros y pensar como podéis mejorar vuestra economía para que esta no os amargue vuestra vida en común. Si todavía no tenéis unos buenos planes de financiación para vuestro futuro o, simplemente, vuestras finanzas son caóticas, ha llegado el momento de ordenar vuestra vida financiera.

Es curioso ver como en estos casos, muchas veces son los hombres los que se preocupan de poder vivir la madurez junto a sus parejas de forma despreocupada. Aunque la economía de la casa la suelen llevar las mujeres, la mayoría de los hombres, una vez sobrepasan la barrera de los 30 se centran más en la contratación de seguros de vida. Ellos suelen ser los encargados de evaluar y adquirir un seguro que les proporcione una tranquilidad inmediata.

Muy probablemente, este desinterés mostrado por las mujeres a la hora de contratar seguros, podría venir por la falta de tiempo y ganas de ponerse a comprara los innumerables contratos y empresas que hay en el sector. Lo mejor, es que los dos os busquéis un buen asesor que os pueda aconsejar qué tipo de seguro es el que más os conviene y cual puede cubrir mejor vuestras necesidades financieras en un futuro no muy lejano.

Recordad que los problemas médicos pueden ocurrir en cualquier momento, y que no debéis estar indefensos a la hora de luchar contra ellos. Buscad un buen seguro médico que se encargue de cubrir todos los gastos en caso de accidente o enfermedad. Por último, no os olvidéis de los planes de pensiones que os podrán ayudar cuando seáis mayores.

Matrimonio sin hijos


Existen muchos motivos por los que un matrimonio no tiene hijos. Algunos de ellos son la esterilidad, la falta de medios económicos o sencillamente porque la pareja no desea asumir nuevas responsabilidades.

Esterilidad

Cuando al cabo de un año de relaciones sexuales frecuentes sin un método anticonceptivo seguro, la pareja no logra un embarazo, está ante una situación de “esterilidad” o “infertilidad”.

La esterilidad afecta a un alto porcentaje de parejas en edad reproductiva. Puede ser primaria (cuando no hubo nunca embarazo anterior) o secundaria (hubo por lo menos un embarazo anterior).

Falta de medios económicos

Muchas parejas pasan por serias dificultades para llegar a fin de mes… Los gastos son excesivos, los bienes de primera necesidad, como la ropa, el calzado, la alimentación y los productos higiénicos, han subido ligeramente de precio. Y todos los meses hay que hacer frente al pago de la hipoteca o del alquiler. Apenas sobra dinero para darse un capricho y cuando lo hay ni te planteas la posibilidad de tener un bebé…

Ya habrás averiguado, por propia experiencia o por la ajena, que el refrán “los niños traen un pan debajo del brazo” está muy lejos de la cruel realidad.

Libre de responsabilidades y preocupaciones

Tener un bebé es motivo de enorme alegría pero te cambia la vida de forma radical… Tú dejas de ser el centro de atención de ti misma/o para depositar todo tu esfuerzo en el más pequeño de la casa. Además debes renunciar a los horarios que antes tenías establecidos para adaptarlos a las necesidades del niño. Se requiere mucha organización en todo. Seguramente, aumentarán tus preocupaciones, es lógico ya que cualquier madre y padre tienden a proteger a sus descendientes siempre, incluso cuando ya son adultos.

Por otro lado, la mayoría de parejas jóvenes prefieren viajar libre de las responsabilidades que trae un bebé. Así la libertad de movimientos se incrementa y los gastos disminuyen.

El ahorro familiar


Una buena economía doméstica conlleva fijar unas pautas de conducta que impliquen ahorro. A veces haces gasto en artículos que podrías prescindir de ellos. Saber diferenciar lo realmente necesario de lo superfluo es una cuestión de lógica. Cada uno, dado su ritmo de vida y circunstancias, ha de marcar prioridades.

La cultura del ahorro beneficia a personas, familias, comunidades y naciones. Uno de tus objetivos será caminar con responsabilidad en el presente y prever anticipadamente para enfrentar el futuro.

La primera clave es guardar el dinero con disciplina y constancia con el fin de reunir la cantidad precisa para alcanzar tus metas. Hay que comprometerse a incluir en el presupuesto la cantidad exacta que vas a ahorrar periódicamente.

Beneficios

La principal de las ventajas con una actitud ahorrativa es contar con la tranquilidad para hacer frente a cualquier imprevisto que se presente. Las dificultades para adquirir bienes o servicios necesarios son mayores sin una previa planificación económica.

Capacidad ahorrativa

Lograr un resultado positivo y disponer de un presupuesto equilibrado son dos requisitos que van de la mano. Si los gastos son menores a los ingresos tendrás capacidad de ahorro y también de pago.
Puedes ahorrar en instituciones u organizaciones reguladas y seguras que no pongan en riesgo tu patrimonio. Algunas de ellas son cooperativas de ahorro y préstamo reguladas, bancos, cajas de ahorro reguladas y fondos de inversión.

La cesta de la compra

Un modo de ahorro efectivo es adquirir para la despensa únicamente productos básicos. Medita antes de comprar y no te dejes impresionar por las ofertas, promociones y ventas especiales. Si efectúas la compra con tarjeta de crédito adquiere sólo lo que puedes pagar en la fecha que te indique tu banco en el estado de cuenta; liquida el total cada mes para evitar pagar intereses. En caso de pagar en efectivo lleva contigo exclusivamente la cantidad de dinero necesaria para pagar el importe de tu compra.

Muchas familias han incrementado el ahorro por el miedo existente a perder el empleo. Determinados estudios económicos resaltan el hecho de que los ricos ahorran más que los pobres.