Ideas para un matrimonio romántico


Tener una idea romántica no es algo que sólo deba realizarse pensando en la celebración del día de San Valentín… tampoco pienses, que ser romántico es algo que con el tiempo desaparece y que únicamente es algo practicado por esas jóvenes parejas que están comenzando a salir. Aquí tienes algunas ideas para que puedas ser romántic@ durante todo el año:

– Lo primero que debes hacer es tomar la decisión de ser romántic@. Si no pones de tu parte, esto no saldrá bien.

– Pide a tu pareja que te acompañe y llévala a un punto alto de la zona donde podáis admirar la luna llena juntos.

– Llámala durante el día y dile algo romántico.

– Intenta, siempre que puedas, mantener el roce con sus manos.

– Antes de salir de casa, déjala una bonita nota de amor en cualquier parte de la casa.

– Sin tenerlo planeado, sugiere un romántico paseo agarrados de la mano

– Un prolongado beso, sin razón alguna, seguro que la encanta.

– Aprende a decir “te quiero” y díselo a cualquier hora del día.

– Envíala una tarjeta romántica. Si lo haces bastante a menudo, a veces, puedes incluir un par de entradas para ir a ver algún espectáculo.

– No te olvides de las clásicas pero románticas cenas a la luz de las velas.

– Compra una flor y colócasela en un pequeño jarrón en cualquier parte de la casa.

– Susúrrala algo dulce al oído. También puedes continuar con “cosillas” más picantes.

Incorrectas proposiciones de matrimonio


Seguro que alguna vez te lo has imaginado: llega al lugar en el que estás, arrodilla a tus pies y te ofrece su amor eterno pidiéndote que te case con él. ¡Qué bonito! Pero, muchas veces, los sueños… sueños son. En la actualidad se ha perdido mucho del romanticismo que existía antaño, además, hay gente que se caracteriza por su mal gusto. Aquí tienes algunos ejemplos de cómo no se debe pedir la mano a alguien.

– Termina un partido de futbol en el que ha ganado su equipo y te pide que te cases con él. ¿Qué hubiera pasado si su equipo hubiera perdido? Mejor no peguntes.

– De viaje en un inolvidable lugar como Las Vegas, te pide que os caséis en plan Elvis. Sí, sí, pero no sólo con una boda rápida, sino los dos disfrazados de Elvis y Priscilla. Debería saber que tu sueño es casarte de blanco en una bonita iglesia, rodeada de la gente que te quiere.

Cena de navidad. Imagínate, además a decidido invitar a gran parte de su familia a la que ni siquiera conoces. En medio de la cena se levanta y te pide que te cases con él. ¡Qué bochorno!

– Lo hace a través del móvil estando de despedida de soltero de un amigo. Durante la llamada te cuenta, bastante borracho, que lo ha estado pensando y que él también quiere casarse como su amigo.

– Sabe que tú eres una chica de ciudad, y decide llevarte a un camping, perdido, medio desértico, donde ni siquiera hay baños y donde finalmente comienza a llover y tienes que pasar horas y horas dentro en la tienda de campaña.

Conflictos matrimoniales: las dietas


Todos los matrimonios pueden sufrir diferentes conflictos matrimoniales que pueden alterar el buen funcionamiento de la relación: diferentes tendencias políticas, gustos cinematográficos opuestos, etc. Uno de esos conflictos pueden ser los hábitos alimenticios de cada uno. Cuando una parte de la pareja es vegetariana y la otra es amante de la carne pueden surgir los problemas, pero esto no tiene por qué a cavar con la relación. Puedes seguir algunos de los consejos que te vamos a dar:

– Desarrolla la capacidad de escuchar. No os encerréis en vosotros mismos y escuchad a la otra persona.

– Intentad informaros sobre las tendencias nutricionales de la otra persona y así aprenderéis a tener mayores habilidades de resolución en el tratamiento de los conflictos sobre los hábitos dietéticos.

– Aceptar y respetar mutuamente cada una de las opciones alimentarias. Recuerda que para algunos vegetarianos su elección es como una religión.

Flexibilidad.

– Establecer unas reglas de cocina desde el comienzo de la relación para no molestaros el uno al otro.

– Si es necesario, separad los utensilios de comida de cada uno. Al igual que el congelador: lo mejor es que cada uno tenga su propio cajón para así saber directamente donde están sus alimentos.

– No presionéis a vuestra pareja con su dieta. Tampoco intentes hacer ningún chiste fácil cuando estéis con los amigos.

– Si tenéis hijos buscad la dieta más efectiva para ellos, no intentéis competir para ver quien consigue que los niños elijan su dieta.

Conocer a tu pareja antes de casaros


Muchos expertos en la vida matrimonial, advierten que cuando las parejas creen en los mitos como: “y vivieron felices para siempre y comieron perdices” o “el amor puede con todo”, suelen surgir problemas en la relación a corto plazo y normalmente después de la boda. El éxito o el fracaso de una relación matrimonial puede depender de qué conocimientos tiene el uno sobre el otro, sobre todo en temas como: finanzas, sexualidad, comunicación, conflictos, padres, suegros, ocio, espiritualidad, expectativas y tareas domésticas.

Aunque estéis ya en medio del proceso de los preparativos de vuestra boda, no estaría mal que hicierais un pequeño paréntesis para dedicaros unos días a mantener una comunicación total y preguntaros cosas que os gustaría saber y que nunca habéis tenido tiempo de preguntar. Esto os puede permitir una intensa exploración de vuestra relación. Debéis recordar que la comunicación es la clave principal para una relación exitosa.

Podéis plantearos estas preguntas como un juego, pero siempre atendiendo a la respuesta de vuestra pareja, ya que esto os ayudará mucho. Algunas preguntas que os podéis realizar:

• ¿Por qué nos vamos a casar? El embarazo, razones de seguridad financiera, la soledad o el deseo de salir de la casa familiar no son razones válidas para casarse.
• ¿Qué queréis de vuestra pareja cuando estéis casados?
• ¿Cómo os veis dentro de unos años?
• ¿Qué pensáis de la infidelidad?
• ¿Cómo ha sido vuestra infancia?
• ¿Alguna fantasía sexual que se pueda contar?
• ¿Creéis que vais a saber convivir en pareja respetándoos el uno al otro?

Sospechas de infidelidad

infidelidad
No estás segur@ sobre lo que hace tu pareja cuando tú no estás pero lo que está claro es que estás empezando a notar cosas que no te cuadran mucho. ¿Piensas que tu pareja te está engañando? Normalmente cuando se está produciendo una infidelidad por alguna de las dos partes, hay algunos signos que normalmente se dan y que a continuación te vamos a contar para que puedas tener una base con tus dudas:
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Superar problemas en el matrimonio


Cuando llevas mucho tiempo casado puedes sufrir alguna crisis matrimonial. Esto puede ser debido a que todo lo que te rodea (trabajo, niños, estudios, familia, etc.) no te deja el tiempo suficiente para dedicarte a tu pareja. Debes intentar dar a tu matrimonio la prioridad que necesita para que todo vuelva a la normalidad y no tengáis problemas innecesarios.

– Aunque el día sea duro y tengas que trabajar más horas de lo normal, llevar a los niños a sus actividades, realizar compras y demás quehaceres, debes dar a tu pareja la prioridad que necesita. Una vez que termines con las obligaciones céntrate en tu pareja e invítala a hacer cosas juntos.

Casarse no significa que la otra persona ya tenga que estar contigo durante toda la vida. Si no cuidáis la relación se puede romper.

Escucha a tu pareja. Aunque te hable del trabajo y no te parezca interesante, haz un esfuerzo ya que a todos nos gusta que nos presten atención.


– Debéis tomar decisiones y establecer prioridades juntos.

– Tratar de incluir en vuestra vida una dieta sana y ejercicio. Cuanto mejor estéis físicamente mejor os encontraréis y más cosas querréis hacer juntos.

– Debéis conseguir ser flexibles, ser organizados y aprender a delegar el uno en el otro. También la tolerancia jugará un papel muy importante.

– Debéis creer en vuestra unión.

– Debéis mantener vuestras amistades. No por que os hayáis casado tenéis que perder el contacto con vuestras amistades. Está muy bien que también salgáis cada uno por vuestro lado.