Casada con un desconocido

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0


En ciertas ocasiones el tiempo prudencial dedicado al noviazgo es signo indicativo de adentrarte en el matrimonio, pero ¡cuál es tu sorpresa, al descubrir a los pocos meses de casada, que tu pareja no demuestra su amor hacia ti como esperabas! ¿Estás compartiendo tu vida con un completo desconocido?

Cada día que pasa tus dudas sobre la trayectoria ennegrecida que se cierne sobre ambos se convierten en realidad…Ya nada queda del romanticismo que imperó durante la etapa en que erais novios. Ahora, los cariños ni siquiera han pasado han segundo plano porque de hecho, ni existen. Y para colmo, abundan los reproches constantes sobre cuestiones que salen a relucir en el momento menos inesperado. Éstos derivan en discusiones que jamás llegan a buen puerto porque ninguno de los dos se siente capaz de aportar soluciones positivas.

Hasta te preguntas si él habrá encontrado calor en los brazos de otra mujer y lleva una vida paralela con alguna amante. Detalles que consideras una falta de respeto van en aumento… Por ejemplo, se queda ensimismado mirando a otras mujeres cuando salís juntos a dar una vuelta. Y encima hace comentarios imprudentes, que resaltan la belleza y sensualidad de “esas féminas”.

Por una parte, piensas que no hay marcha atrás, aunque sabes que el porcentaje de divorcios aumenta cada día más en España. Sin embargo, aún quieres dar una oportunidad a la convivencia y decides trazar un plan estratégico para demostrarte a ti misma si merece la pena continuar la relación.

Tienes que ser consciente que el matrimonio exige mucha tolerancia. Se requiere de grandes dosis de amistad y paciencia que es necesario ir administrando sabiamente en el transcurso del largo viaje.

Existen personas que creen que lo único que separa a una mujer adorable de un hombre encantador es que los dos estén casados entre ellos, esto es, contra ellos.

Si, pasado un tiempo prudencial, observas que “la relación se va a pique” lo más acertado es plantearse la separación y tomar otro rumbo que te proporcione felicidad.

Matrimonio,
>

También te puede interesar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *