El divorcio express


El divorcio rápido o express, se aprobó el 1981. A través de este nuevo método, se elimina la necesidad de la separación previa para pedir el divorcio: las parejas que quieran divorciarse podrán hacerlo una vez que hayan transcurrido tres meses desde el día en que se casaron, sin tener que haberse separado primero.

Con ello se pretende agilizar el proceso de disolución del matrimonio y aliviar la carga de trabajo de los tribunales. La figura de la separación se mantiene para quien la desee.

Si la pareja tiene hijos y en relación a la custodia compartida, esta fórmula permite que los niños vivan alternativamente con el padre y la madre.
Se establece que cuando los progenitores acuerden compartir la guarda y custodia, el juez deberá concederla tras recabar el informe del fiscal, que no será vinculante.

También podrá escuchar la opinión de los hijos si lo considera oportuno o si lo piden el fiscal, las partes o los niños. Se prohíbe la custodia compartida si existe violencia familiar.

La mayor polémica es que el juez podrá concederla aunque no haya acuerdo entre los dos cónyuges: si la solicita sólo uno de ellos, el juez podrá acordarla tras analizar el del Ministerio Fiscal y un estudio de un equipo de especialistas.

Si un padre no paga el alimento de sus hijos menores, el Estado se hará cargo de los gastos. Este Fondo de garantía de pensiones cubrirá los impagos alimenticios y también las pensiones compensatorias impagadas por los cónyuges.

Superar el primer amor


Dicen que el primer amor nunca se olvida, que es el más bonito de todos, pues es amor verdadero. Pero en estos temas no hay nada científicamente comprobado. El amor es algo intangible, un sentimiento difícil de controlar que marca el paso del corazón. El ser humano es capaz de amar muchas veces, por eso todos los amores han pasado por nuestra vida siempre se recordarán, no importa el sentimiento, puede que sea bueno o malo, lo que no podemos omitir es que pasó por nuestras vidas y que dejará marcado un recuerdo imborrable en nuestra memoria. Una pareja que se rompe es porque termina el amor, ya no hay esa relación de complicidad que hace ver las cosas de color de rosa, pero siempre será alguien importante en nuestra vida.

Si bien es cierto que el primer amor duele muchísimo cuando se termina, pero seguramente sea por la falta de experiencia en fracasos amorosos o del no saber qué hacer en ese momento en que tu primer amor te deja. Al paso del tiempo, el amor se hace más profundo pero menos asional, por eso se dice que cuando somos jóvenes el golpe de dejar de amar puede ser más que fuerte, ya que la vida no nos ha enseñado lo suficiente como para poder controlar ese dolor. Sin embargo, todos tenemos la capacidad de superarlo, con la ayuda de nuestros seres queridos que nos apoyan.

Cualquier ser humano que se haya enamorado en la vida sabe que sobreponerse es cuestión de fuerza, de voluntad, de ganas de vivir y de ser positivo. Dicen que el tiempo lo cura todo y es verdad. Ahora si la ruptura es muy reciente puede que te sientas mal pero a medida que pasen los meses se va una aliviando de ese dolor profundo que se tiene. Como todo amor, la mejor forma de sobreponerse es empezar a recuperar todas aquellas cosas que nos gustan y que por dedicarle el tiempo a aquel ser amado las dejamos de hacer, por eso es bueno retomar todas esas pequeñas actividades que antes de conocer amor hacíamos con tantas ganas. Esos momentos en los que nos sentíamos felices.

Hay que mantenerse siempre ocupado, y no pensar en esa persona que ya no formará parte de tu vida. Muchas veces es difícil este punto, por se consigue. Nunca debemos huir del problema ni tratar de buscar otro amor para sustituir a esa persona que nos ha dejado, porque lo que haríamos es un doble daño. No puedes tratar de de conquistar a otra persona sabiendo que aún sigue enamorado/a del amor anterior. Deja pasar un tiempo y verás las cosas mucho más claras para poder decidir acerca que con quien quieres estar.

Amor después de la separación


El final de toda relación siempre causa dolor, pero es una buena oportunidad para empezar de nuevo. Muchas veces las mujeres sienten la separación como si se tratara de la muerte de un ser amado. Mientras que el hombre piensa que toda su vida ya no tiene sentido, que el mundo le ha dado la espalda y que no habrá más oportunidades para encontrar el gran amor que todos deseamos.

Cuando se pone punto y final a una relación de pareja, un matrimonio, la mujer se suele ver a sí misma como una fracasada, un gran vacío interior. Sin embargo, las cosas se deben tomar siempre de forma positiva y comenzar a reconstruir una vida. Nunca es fácil empezar de nuevo, pero la vida sigue y debemos mirar hacia delante. El pasado ya es pasado, ahora lo importante es el futuro, nuestro futuro. Ser felices.

Amar después de la separación es posible. Seguro que encuentras una persona que pueda estar a tu lado. En ocasiones, el tiempo pasa pero el dolor de la ruptura no se va. En ese caso, no debemos tener prisa por sustituir el antiguo amor. Las nuevas personas que conozcas estarán sujetas a comparaciones y eso te va a impedir conocerlas realmente.

Nadie merece lo que estas sufriendo. Todo el mundo pasa por el mal de amores alguna vez en su vida. Las relaciones son complicadas y prácticamente todas las personas le han dejado alguna vez. Si no quieres empeorar las cosas, no te hagas la víctima. Acepta lo sucedido y tira para delante. Es natural que pases por etapas de negación, ira, odio y depresión, pero el único camino para volver a ser feliz es la aceptación. Dicen que no hay mal que por bien no venga.

Si te siente mejor, no dudes en pedir perdón, eso te permitirá alejarte de los sentimientos negativos y el corazón te será mucho más ligero. En ese sentido, la humildad es importante. El dolor aumenta cuando somos demasiado orgullosas. No te deben ver como una persona fracasada, sino como alguien fuerte que enfrenta la superación de los problemas. Cultiva los buenos momentos, que siempre los hay.

Terapia cognitiva contra la depresión


Las parejas pasan mejores y peores etapas, sin embargo puede suceder que la relación se termine y por un sentimiento derivado del fracaso, podemos sufrir una depresión. Este problema afecta tanto hombres como mujeres, pero las chicas suelen ser más propensas a desarrollarla, al menos en determinadas etapas de su vida. Para superarlo te recomendamos la terapia cognitiva que se basa en tres principios para encontrar una solución al bajo estado de ánimo, es un tratamiento psicológico que se fundamente en la detección de pensamientos negativos para transformarlos de forma objetiva en pensamientos que se ajusten a la realidad.
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Decidir divorciarse


Cuando alguien se casa, no lo hace pensando en que su relación puede terminar en divorcio. Sin embargo, mirando las estadísticas anuales, casi sería mejor ir pensando en ello para estar preparados. Hay muchas parejas que se dan cuenta, los primeros años, que en realidad no están hechas el uno para el otro, y pronto comienzan a mostrar resistencia a seguir con su vida matrimonial. Poco a poco esa relación se vuelve muy tensa y resulta difícil mantener una buena convivencia. Esto desencadena en el divorcio.

Comenzar con este proceso, suele ser bastante doloroso. Debéis intentar que este problema se convierta en algo un poco más agradable. Muchas veces se han producido situaciones en la pareja que no consiguen olvidarse y por lo tanto el proceso de divorcio es más largo y duro. Aquí tienes algunos de los motivos por los que mucha gente se divorcia y son difíciles de olvidar:

– Malos tratos
Los malos tratos pueden ser físicos y psicológicos y los pueden sufrir los hombres y las mujeres de manera indistinta. Un carácter abusivo es muy difícil de cambiar, por lo que deberás intentar asumir que esa persona no es buena para ti. Debes protegerte para que esa persona no “termine” contigo.

– Alcoholismo y otras drogas
Es difícil asumir que se tiene un problema de este tipo. Mucha gente no está dispuesta a abandonar sus adicciones, por lo que deberás plantearte alejarte de esa persona. Si decide dejar las drogas por seguir contigo, intenta ayudar a esa persona, si todavía la quieres.

Preguntas para determinar si tienes riesgos de divorciarte


Si tus respuestas a estas preguntas son “”, párate a pensar. Estadísticamente tienes un mayor riesgo para terminar divorciándote de tu pareja.

1. ¿Te casaste a una edad temprana?
Si esperas a casarte, al menos, hasta los 25 años, las probabilidades de que tú matrimonio sea un éxito serán mayores.

2. ¿No llegasteis a terminar vuestros estudios?
Según diferentes estudios, las personas que llegan a realizar más estudios, tienen menores tasas de divorcio.

3. ¿Vuestro ingresos son demasiado bajos?

4. ¿En vuestro matrimonio existen creencias religiosas diferentes?
Esto no condena necesariamente a un matrimonio al fracaso, pero no hay que tratar de convertiros mutuamente.

5. ¿Tus padres se divorciaron?
Aunque parezca una tontería, estadísticamente esto aumenta las posibilidades de tu divorcio en un 14%.

6. ¿Os criticáis y os dais la lata mutuamente?
No lo hagas. La falta de respeto es muy importante en una relación, y si se pierde es un verdadero problema para los dos.

7. ¿Tu cónyuge se niega a compartir las tareas de la casa?
Esta es una bandera roja enorme.

8. ¿Has asistido a alguna clase de educación prematrimonial?

9. ¿Es tu segundo matrimonio?
Si tus habilidades de comunicación son escasas, te ocupas de diferentes cuestiones de tu ex-pareja y cuentas en tu nueva familia con hijastros que no te aceptan, ten mucho cuidado.

10. ¿Estás teniendo “descuidos” como pensamientos de infidelidad, beber demasiado o tonteo con las drogas?
Sin ayuda profesional, tu matrimonio probablemente no llegue a buen puerto.

Cómo recuperar a tu ex pareja


Después de romper una relación, puede surgir nuevamente el deseo de volver con esa persona, muchas veces no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos. Para conseguir recuperar a tu ex pareja deberás controlar tus emociones con la mente.

Primero es importante dejar pasar un tiempo, la otra persona aun puede estar resentida, el tiempo lo cura todo. No llames ni tengas contacto con tu ex durante un tiempo prudencial: te servirá para reflexionar en los problemas que habéis tenido y darte cuenta si realmente deseas volver. Por lo tanto, es importante evitar buscar desesperadamente a tu ex pareja, si eres demasiado insistente es posible que se sienta acosada y pierdas toda posibilidad de recuperar la relación. Manifiesta tu interés por volver pero deja libertad.

En todo momento sé tú mismo, no intentes ser la persona que no eres o no funcionará, evita cometer los errores del pasado, pero sigue conservando tu identidad. Recuerda que tu ex pareja se enamoró de ti por la persona que eres, aunque con el tiempo puedes haber cambiado por circunstancias de la vida.

Lo ideal es proponerle un encuentro a solas, cuando veas que ella está preparada para hablar sobre el tema, entonces será el momento perfecto para conversar sobre la relación, toma la iniciativa eligiendo un lugar neutro y distendido para que se genere un clima agradable.

Refuerza los aspectos positivos de la relación, seguro que sabes perfectamente lo que tu pareja admiraba de ti, intenta demostrar las cosas pueden cambiar, que merece la pena una segunda oportunidad, que el esfuerzo por volver a estar juntos tendrá su recompensa en la felicidad de los dos. Pero no te precipites, ve despacio y con paciencia, ya que es preferible retomar la pareja de manera sólida.

No seas nada posesivo, recuerda que la relación está rota, cada uno debe tener su espacio y tiempo libre. De lo contrario, crearás una dependencia que no te dejará vivir y que puede conducir a un desgaste prematuro de la relación. Mucha suerte y ánimo, que no todo está perdido.

Fases sentimentales durante el divorcio


El divorcio, aunque a menudo es un proceso desagradable, no es siempre una sentencia de muerte emocional. Independientemente de lo que somos, o lo que hacemos, todos pasamos por un trauma emocional pero con distintos grados cuando se trata de un proceso de divorcio. La primera sensación que tendrás es la de un gran peso en el estómago. No te preocupes esa sensación suele desparecer. Esta fase es la que se denomina de choque.

La mayoría de las veces, especialmente cuando la infidelidad es la causa del divorcio, la primera reacción es la de no hacer nada. La segunda fase es la ira. Una vez que te has dado cuenta de las consecuencias intentarás que la otra parte “pague” lo que ha hecho. Debes encontrar una manera de deshacerte de la ira. Unas clases de kick-boxing te vendrán muy bien. La tercera fase es la de sentirse traicionado. Después de todo lo que habéis pasado… La cuarta fase es la tristeza y el sentimiento de pérdida. Seguro que comienzas a llorar de manera repentina.

La quinta fase es la de la aprensión. Especialmente esta fase se da más en las mujeres. No quieres ni ver a la otra persona. Siéntate, respira hondo, coge un lápiz y un papel y realiza una lista en la que pongas todas las cosas nuevas que vas a realizar desde ese momento sin tu pareja.

La sexta fase es la de autocompasión. ¿Por qué yo? ¿Qué he hecho yo para merecer esto? Intenta pasar esta etapa lo más rápidamente que puedas. Y por último pero no menos importante es el sentimiento de venganza. ¡Tranquilidad! Ya verás cómo se pasa pronto.

Mediadores en el proceso de divorcio


La mediación puede ser la mejor solución a los problemas prácticos que enfrentan a las parejas, cuando un matrimonio termina. Separarse de la persona con la que has tenido una relación durante un largo periodo de tiempo puede ser extremadamente doloroso. Se mezclarán toda clase de sensaciones, desde la ira y el resentimiento hasta las más grandes frustraciones.

La mayoría de las parejas recurren a la ley para que cada uno se lleve lo que le pertenece y nada más. Lo que pasa es que estos procesos suelen ser largos, costosos y muy duros de sobrellevar. a menudo es el comienzo de un proceso costoso y frustrante. Llega un momento, si la relación ha terminado muy mal, que no sólo se espera sacar el máximo a la otra persona, sino que se espera que la otra persona “pague” por todo el daño emocional que nos ha hecho.

Tal vez visitar a un especialista (conocido como mediador) puede facilitar los trámites de la separación. Él os puede ayudar esos puntos medios que vosotros por separados sois capaz de encontrar y que harán que el proceso sea menos doloroso para ambas partes.

Un experimentado mediador acabará con lo que denominan el «equipaje emocional», es decir ahora sí, ahora no, etc. Ayudará a centrarse a cada una de las en las cuestiones prácticas que hay que resolver. A través de la mediación puede llegar la comprensión en todos los campos a tratar: finanzas, niños, visitas, etc. Al final de las sesiones, normalmente no más de tres o cuatro, se puede llegar a elaborar un “acuerdo” que cada una de las partes pueden pasar a sus abogados y establecerlos como normas.

Olvidar a tu ex pareja


La ruptura de una pareja es una situación complicada. Cuando una relación termina, la vida cambia, los sentimientos cambian y tu visión del mundo ya no es la misma. El amor es algo tan poderoso que puede cambiar tu vida en apenas unos instantes. La etapa de duelo suele volverse interminable, a pesar de que sabemos que todo se puede olvidar, que es momento de pasar de página y empezar un nuevo camino.

Pero para ello necesitamos mucha actitud, fuerza de voluntad, autoestima y ganas de que las cosas cambien. De nada sirve ir al psicólogo, hacer actividades para distraer nuestra mente si al final del día caemos llorando sobre su foto recordando tiempos que pasaron y que nunca volverán. Si no eres capaz de superar una relación, puedes terminar siendo la persona más infeliz del mundo.

Si relación está completamente acabada, no existe posibilidad de reconciliación, es lógico que los primeros días te los pases llorando en casa sin ganas de nada y sin apetito. Cada foto, aroma, regalo, recuerdo, ropa o película que te recuerda a esa persona que tanto querías… La etapa de dolor es inevitable y necesaria.

Lo primero que debes hacer para olvidar es deshacerse de todos los recuerdos. No es plan de tirar sus cosas por la ventana, pero sí borrar todo de tu vista. Guardar en una caja todo aquello que no quiere ver, esas cosas que puedan traerte algún recuerdo.

Para superar es fundamental tener la mente activa, es vital mantenerse ocupado haciendo cosas que nos gustan para no pensar en esos viejos recuerdos. Practica actividad física, deporte, apúntate en el gimnasio, natación, sal a correr o simplemente dar un paseo por el bosque o cerca de la playa. Aprovecha para comprarte algún capricho y trata de mejorar tu autoestima con cualquier cosa que te ayuda a sentirte bien.
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