Cómo transformar el dolor en esperanza


En el dolor y la esperanza existe un largo camino de aprendizaje y de superación personal que pasa por el hecho de hacer una lectura determinada de los hechos. Alguien puede quedarse estancado únicamente en el dolor, o por el contrario, intentar tener una visión de futuro en medio del sufrimiento. ¿Cómo lograr este objetivo? En primer lugar, viendo la vida como una aventura cuyo destino es imprevisible e incierto. En ocasiones, se realizan deducciones equivocadas del tipo: “Esto me ha salido mal, por tanto, siempre voy a fracasar en el amor”. El hecho de no haber tenido suerte no significa que la historia siempre vaya a repetirse una y mil veces.

Para transformar el dolor en esperanza, también hay que cultivar la propia autoestima. Muchas veces, quien no avanza más allá de la tristeza, lo hace en parte porque se queda con un mensaje equivocado: “No soy lo suficientemente valioso”. Nunca pongas tu valor en la opinión que terceras personas tienen sobre ti. Intenta vivir con la esperanza de saber que te mereces lo mejor, por ello, debes apostar por cultivar esa verdad cada día de tu vida.

No te conformes con cualquier historia. En ocasiones, cuando alguien deja escapar un gran amor, luego comete el error de conformarse con cualquier cosa. Aprende a estar solo y tendrás esperanza. La desesperación surge precisamente de ver la soledad como una tragedia vital. Nada más lejos de la realidad, puedes aprender a quererte desde hoy mismo.

Por otra parte, también se obtiene esperanza a través de la compañía de los amigos y de los seres queridos. Participando en proyectos que te enriquecen y que te hacen sentir bien. Dando valor a los pequeños detalles. Teniendo una vida agradable y viviendo el presente. Es decir, dando valor a cada día, de lo contrario, el tiempo pasa muy rápido.

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