Practicar deportes en pareja


Realizar una actividad deportiva en pareja que os guste es una buena decisión siempre y cuando tengáis en mente que se adecue a vuestras posibilidades físicas. Se trata de conservar un cuerpo y una mente sana y esto únicamente se logra rehuyendo de una vida sedentaria.

Yoga y Taichi. Según investigaciones científicas, el Tai Chi está especialmente indicado para prevenir el estrés ya que estimula el sistema nervioso central, disminuye la presión arterial y alivia a los músculos de las tensiones. Practicar yoga en pareja mientras ella está embarazada es sumamente positivo. El bebé que viene en camino siente de manera más evidente el amor entre su madre y su padre. Además los típicos dolores de espaldas que suele padecer la futura mamá ser ven mermados con la ayuda masculina a través de masajes especiales que aliviarán dichas dolencias.

Montar en bicicleta. El ciclismo combina aventura, diversión y ejercita todo vuestro cuerpo. Una actividad que debido a su práctica al aire libre, os dota de libertad de movimientos y exploración de rutas. Pero antes de poneros a pedalear es aconsejable realizar unos ejercicios de estiramiento con el fin de evitar lesiones, sobre todo en las articulaciones.

Natación. Los placeres del agua vienen acompañados de beneficios que cualquier otro deporte carece. Por ejemplo, la movilidad y la elasticidad se consiguen mejor en el medio acuático… Las personas obesas, con problemas de columna vertebral, o inclusive aquellos que precisen de rehabilitación cardíaca y motriz, se sentirán cómodos, “como peces en el agua” y sentirán una notable mejoría.

Pádel y tenis. La facilidad de juego que entraña el pádel es uno de los aspectos que os animará a practicarlo enseguida. No es necesario tener un gran fondo físico al practicarse en una pista de dimensiones más reducidas que el tenis. No obstante, según las conclusiones de un estudio científico, las personas que juegan tenis tres horas por semana a una intensidad moderada cortan el riesgo de morirse por cualquier causa a la mitad de su vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *