La soledad se nota más por la noche


Durante el día, cualquier persona se ve inmersa en la jornada laboral, en el trabajo, los planes con los amigos… Sin embargo, cuando llega la noche y muchas personas cierran la puerta de su casa con llave se sienten solas al saber que no va a llegar nadie más. La soledad de la soltería se palpa más en el momento en que te quedas contigo mismo. ¿Qué hacer para no sufrir por esta cuestión?

En primer lugar, buscar soluciones. Si realmente, sufres mucho por la soledad, entonces, puedes plantearte vivir acompañado. Por ejemplo, puedes alquilar alguna habitación a algún estudiante universitario. Muchas personas apuestan por esta medida no sólo como una fuente de ingresos sino también, como una forma de tener compañía.

Por otra parte, si sientes mucha tristeza al estar solo, intenta disfrutar de entretenimientos gratificantes: ver la televisión, escuchar la radio, leer un libro… Muchas veces, llegar a casa y estar solo también resulta todo un privilegio porque puedes centrarte en ti, sin pensar en nadie más. El hecho de que vivas solo no significa que lo estés: hay mucha gente que te aprecia y que te valora. Por ello, ante una emergencia o una situación en que necesites ayuda, puedes llamar por teléfono a alguien cercano para que te tienda una mano.

La soledad se nota más por la noche, sencillamente, porque en ese instante es más fácil pensar y dar vueltas a la cabeza. Por otra parte, esta actitud también es un factor en contra del descanso adecuado. Así que conviene parar la mente, no pensar en qué pasará mañana y disfrutar de tu vida tal y como es. No pretendas cambiarla, ni tampoco idealices la vida de los demás. Otras personas tienen que hacer frente a otro tipo de soledad: la que surge al vivir en compañía.

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