Estar cerrado al amor


Detrás del amor también existe una actitud. Es decir, existen personas receptivas a encontrarlo y muy abiertas ante la posibilidad de enamorarse. En cambio, también se produce la situación contraria. Existen personas que están muy cerradas ante la idea de un noviazgo. Existen causas muy variadas: han alcanzado una situación de comodidad en su vida y no quieren encontrarse con nadie que altere su rutina, por ejemplo. Está claro que en ocasiones, el amor se vuelve una complicación cuando la relación no es fluida. Por ello, personas que han tenido experiencias difíciles y negativas, puede que llegue un momento en su vida en el que cierren la puerta del amor con candado para que nadie pueda entrar.

En realidad, no pasa nada por estar cerrado al amor porque se puede vivir sin tener a una pareja. Pero cuando la persona está a la defensiva, entonces, debería hacer autocrítica. No para buscar una pareja, sino simplemente, para mejorar a nivel emocional y dejar atrás rencores del pasado y resentimientos que a día de hoy, ya no van a ninguna parte.

Además, por dicho resentimiento, existen personas que dejan escapar a gente que merece la pena porque ese mal carácter surge en los contactos con cualquier persona nueva que se acerca. Y puede que alguna de esas personas hubiese podido ser no sólo una gran pareja sino también, una gran amiga. Cuando no se dan oportunidades a los demás, y se cierra la puerta, entonces, los demás, no puecen hacer absolutamente nada.

Detrás de una puerta cerrada, en la vida, existe alguien que tiene dolor interno y falta de esperanza. Por tanto, todos aquellos que se encuentran en esta situación deberían hacer el esfuerzo y el trabajo interior de romper las cadenas para abrir las puertas a la vida en todos sus sentidos.

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