El piropo, una técnica de seducción


Decir piropos es todo un arte ya que no siempre se consigue dar con la frase adecuada para expresar el encanto que tiene la otra persona. De hecho, a veces sucede, que en caso de que el otro no tenga un grado de autoestima óptimo, piense que aquello que está escuchando no es real. Decir cosas bonitas a la pareja o a la persona que te gusta es excelente pero también lo es, encontrar el equilibrio puesto que las palabras dejan de significar del modo adecuado cuando se abusa de ellas de forma inadecuada.

Por ejemplo, decir te quiero es muy bonito pero esa palabra, significa tanto que cuando caes en la costumbre de decir te quiero a tu pareja tres veces al día, entonces, la realidad es que ese momento ya no es especial por pura rutina.

El piropo sí que muestra en última instancia algo que en inteligencia emocional también es evidente. Para construir una relación de pareja es importante hacer sentir bien al otro, hacerle saber que para ti es especial. A veces, damos por supuesto que el otro sabe lo que sentimos cuando no hacemos el menor esfuerzo por exteriorizarlo. Conviene corregir este hecho, y aprender a reforzar de una forma positiva todas las cualidades que tiene la pareja.

No sólo en relación con la belleza física y su atractivo sino también, aquellos puntos de su carácter que admiras. Por ejemplo, su nivel de superación personal, su simpatía o su buen humor. Decir piropos es todo un arte que puedes empezar a poner en práctica. Pero eso sí, siempre que digas algo intenta que esté fundado en el sentimiento, es decir, que te brote del corazón. De lo contrario, el puro halago será muy artificial y no producirá el resultado deseado.

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