El enamoramiento te impide ser realista


El enamoramiento es estupendo, sin embargo, es importante hacer un gran esfuerzo a nivel racional por valorar la situación y las expectativas. Por ejemplo, es habitual que cuando te gusta una persona tiendas a proyectar todas tus ilusiones sobre la otra persona, incluso, puedes llegar a idealizar al otro cuando en realidad no sabes cómo es de verdad. Cuando no hacemos un esfuerzo por ser realistas, podemos llegar a perder meses o años de nuestra vida con una persona que no merece la pena, o que, sencillamente, no nos corresponde de la misma forma.

¿Qué significa ser realista? Dejar que la realidad hable por sí sola, es decir, no adelantarte a los acontecimientos sino disfrutar de la evolución de una historia asumiendo la incertidumbre de no saber qué sucederá. Observar es el mejor modo de conocer y de interpretar la realidad. De hecho, así funciona la ciencia, a través de hipótesis que luego se contrastan con la realidad, y de este modo, se confirman o no.

El amor no es un experimento, claro está. Pero sí es verdad que para saber si otra persona también se está enamorando de ti debes observar. Observar si tiene curiosidad por conocerte, si te hace preguntas sobre ti, si te pide tu teléfono y toma la iniciativa de proponerte algún plan, si cuando está contigo no mira el reloj y no piensa en otras prioridades… Del mismo modo, también conviene matizar que observar también es positivo para saber si de verdad el otro es la persona que estabas buscando.

Observar para saber si su comportamiento te parece adecuado, si sus valores te atraen, si su modo de ser te parece interesante… El peligro de la idealización es que puede que te dejes arrastrar po una nube que te aleje de la realidad de los acontecimientos y de la vida.

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