Cuatro efectos del flechazo en el estado de ánimo

flechazo
Vivir un flechazo es una experiencia repentina, de pronto, el protagonista siente que su centro de interés vital cambia por completo al haber observado a una persona que ha llamado su atención. Mientras que existen otras formas de enamoramiento gradual, por ejemplo, el amor que nace a partir de la amistad, el flechazo es intenso, repentino. A veces, parece automático e instintivo. ¿Qué efectos produce a nivel anímico?

Bienestar

Es muy agradable sentirte totalmente feliz porque consideras que algo maravilloso ha pasado en tu vida. Cuando menos te lo esperas, como dice el título de la película protagonizada por Diane Keaton y Jack Nicholson. Algo casi mágico ha ocurrido en tu ánimo sin que tú hayas hecho nada para que así ocurra.

Adiós a la rutina

La rutina puede llegar a ser muy monótona y pesar de forma negativa sobre el estado de ánimo cuando la ausencias de novedades y sorpresas es habitual. Sin embargo, el flechazo rompe tu rutina completamente con una sensación dulce. Todo, incluso tu trabajo, parece nuevo bajo la perspectiva agradable de estar ilusionado.

Expectativas

Al ilusionarte con una persona, llegan las expectativas de amor. Es decir, tienes interés por conocer a esa persona especial, tienes curiosidad por saber más detalles sobre su vida.

Protagonista de tu vida

Mientras que en muchas ocasiones puedes llegar a sentir que tienes un rol secundario en tu propia vida, por el contrario, el flechazo te hace sentir protagonista de tu existencia. Cuando vives un flechazo te sientes como el protagonista de una película y te apetece contar todos los detalles de esta experiencia a tus amigos que te escuchan con atención.

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Alegría

Te sientes alegre, vital y contento por este acontecimiento que ha ocurrido en tu vida. Una alegría inicial que no durará para siempre puesto que la intensidad del flechazo puede acabar con la misma fuerza con la que comenzó.

1 comentario

  1. Hola me llamo Rocío y tengo 47 años; Corría el año 1988.Una noche del día 30 de Octubre, Domingo, que gracias a Dios me acuerdo de todos los detalles,a las 20:45 de la noche, entré con un amigo en un bar de una zona de copas de mi ciudad.Nada más cruzar la puerta levanté la mirada y frente a mí,un chico apoyado en la barra del mostrador con una pierna doblada por la rodilla, con la cazadora de cuero al hombro y en una mano un cubata.De melena medio rubia mirada penetrante y un poco de estrabismo en los ojos,preciosos y con unas pestañas muy grandes,
    bigote y perilla;Me quedé con la mirada clavada en sus ojos,sin poder articular palabra.No le había visto en mi vida.Pero es que a él le sucedió exactamente lo mismo que a mí.Se me quedó mirándome,muy serio, tanto como yo a él,fijamente,y no decía ni palabra.Asi estuvimos unos treinta segundos, sosteniendo la mirada.Mi amigo se dió cuenta de que allí estaba pasando algo.Pero lo que menos podía yo imaginar era que mi amigo fuese casualmente amigo también de el chaval,osea, amigos comunes.Y para romper el silencio sepulcral que se había formado (aunque el bar estaba a tope de gente ) Mi amigo dijo: Hombre,fulano ( no le llamó por su nombre,sino por su alias), qué haces aquí?Te presento a una buena amiga, Manuel ésta es Rocío.Entonces nos dimos dos besos en la mejilla, madre mía que guapo ( para mí) estaba tremendamente bueno.(El también pensó eso de mí).Y bueno,eso ya de ésto van a hacer 29 años en Octubre.Yo justamente a los dos días era mi cumpleaños,el 1 de Noviembre.Manuel tenía casi tres años más que yo, él tenía 21,y en Enero del siguiente año también cumplía años,22.Vamos,superjovenes,unos críos, aunque en aquella época de los 80’s era muy normal que la juventud tuviéramos novio o novia muy jóvenes.De aquel flechazo en toda regla, instantáneo, nació una bellísima historia de amor.Fué sin yo esperarlo ni en mis mejores sueños el regalo más bonito de cumpleaños que ninguna mujer hubiera podido deseae.Manuel y yo comenzamos a salir a los dos meses de aquel flechazo mutuo,ya que no nos vimos en todo ese tiempo porque él era de un pueblo a 32 kilómetros de distancia de mi ciudad,y él dependía de sus amigos para venir,los sábados,ya que ni él ni yo entonces teníamos ni coche ni carnet de conducir.Despues el destino nos separó durante seis largos años (los típicos errores de juventud en los hombres), por dos veces.En todo ese tiempo nos vimos en contadas ocasiones,y ambos frecuentábamos los mismos bares,y los mismos lugares y cada vez que nos veíamos había mucha tensión, mucho dolor, mucha tristeza, ambos seguíamos amándonos, yo rehice mi vida y me casé con otro hombre, qué ironías del destino también era amigo de mi ex, y del amigo común que nos presentó,osea,los tres se conocían entre sí.Pero yo jamás pude olvidar a mi amor de juventud, Manuel,lo seguía queriendo con todo mi ser y mi corazón y siempre estuvo en mis pensamientos.A él le sucedió exactamente igual, pero a diferencia de mí el no rehizo su vida ni tuvo ninguna novia, porque no pudo olvidarme.Si tuvo relaciones sexuales con otras,lógicamente.En 1994 me divorcié de mi marido.Y justo,al mes siguiente,en Septiembre, coincidí con mi ex,nos quedamos mirándonos y sólo nos dijimos hola, nada más,ni un beso, él estaba con sus amigos y tenían un poco de prisa.Pero al mes siguiente,en Octubre,otra ironía del destino, porque precisamente en un Octubre nos conocimos,entré en una discoteca, sobre las 2 de la madrugada, y yo andaba buscando a un chico,y cuando subí las escaleras a la parte de arriba de la disco justamente mi ex, Manuel, bajaba por las escaleras,a la planta de abajo, para ir a los baños; prácticamente nos chocamos el uno con el otro,y nos saludamos efusivamente y nos dimos dos besos.El me invitó a esperarle pidiendo lo que yo quisiera en la barra del bar mientras el iba al baño.Cuando subió sin más esperas me dijo que seguía queriéndome, que a pesar de todo le fue imposible olvidarme y me pidió salir conmigo, volver juntos, que si quería ser su novia y el mi novio,y que tenía teléfono en casa de su madre (cuando nos conocimos ni lo tenían) pero ésta vez seria y formalmente.Asi retomamos nuestra gran historia de amor que surgió de aquel gran flechazo.Al medio año de comenzar a salir nos fuimos a vivir juntos.Estuvimos viviendo juntos dos años y medio y finalmente decidimos formalizar nuestra relación y unirnos en matrimonio.Nos casamos el día 27 de Diciembre, Navidad,en una boda maravilla y de cuento de hadas.Y hoy en día seguimos siendo un matrimonio ejemplar que se sigue queriendo como el primer día o más y con la misma fuerza, pasión e intensidad del principio y vamos a cumplir en Diciembre veinte años de casados y si Dios quiere dentro de cinco años, cuando hagamos las bodas de plata volveremos a renovar los votos matrimoniales.En nuestro caso el flechazo no terminó con un punto y final a esa historia.
    Por lo tanto,un flechazo si puede unir a dos personas para siempre.Te amo mucho, Manuel.

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