Qué hacer si tu pareja te deja por otra persona

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Existe un matiz que suma más dolor al rol del abandonado en una ruptura. El hecho de saber que la pareja está felizmente ilusionada con una nueva persona, produce más desencanto todavía. Y sin embargo, en realidad, en este tipo de situación, lo más conveniente no es focalizar tanto en el motivo de la ruptura como en el hecho de que si eso ha ocurrido es porque la relación no funcionaba. Cuando una relación es sólida, se reducen las posibilidades de que uno de los dos se enamore de un tercero. ¿Qué hacer cuando tu pareja te deja por otra persona?

No te compares con otra persona

No entres en ningún tipo de rivalidad emocional con esa persona para mostrarle a tu pareja que tú eres mejor. No pierdas tu tiempo en esta lucha de egos, no entres en el juego psicológico de tu pareja. Si ha tomado esa decisión, asúmela cuanto antes y continúa con tu vida. Y puede que tu pareja vuelva a contactar contigo al poco tiempo cuando esa ilusión caiga, allí tendrás la oportunidad de reafirmarte en tu decisión de no volver.

No responsabilices a esa tercera persona

No pongas el peso de la decisión en esa tercera persona porque en realidad es tu pareja quien ha hecho esa elección. La nueva película Bridget Jones’ Baby que ya puedes ver en la cartelera muestra de un modo divertivo distintas perspectivas del amor. Y cuando tu pareja te deja por otra persona, el cine como terapia de humor es una buena opción.

Valórate como mereces

No dejes que este hecho dañe tu autoestima hasta el punto de hacerte dudar de tu propio valor. Eres una persona única e irrepetible. Y que tu pareja haya tomado esa decisión no tiene nada que ver con tu propia esencia. Si te dices lo contrario, cambia tu diálogo interior.

1 comentario

  1. Hola. Hace poco que salí de una relación y me gustaría contaros mi experiencia y me diérais vuestra opinión.

    He estado con una chica casi un año. Nos conocimos trabajando y nos llevábamos muy bien. Nos reíamos mucho juntos. En Diciembre de 2015, empezamos a quedar fuera del trabajo y cuando estábamos juntos nunca nos queríamos separar hasta que ya, a mediados de mes, nos hicimos pareja.

    Yo estaba ilusionadísimo. Creía que estaba con la chica perfecta y que había encontrado a esa persona con la que podría construir algo para toda la vida…

    Al igual que todas las parejas, también tuvimos nuestras peleas, pero que siempre las solucionábamos y seguíamos adelante. Hasta que en marzo, mientras trabajábamos ella me pidió tiempo porque decía que en el trabajo no nos llevábamos bien… La verdad es que el día que ocurrió eso, ella me había dado una mala contestación delante de un cliente y yo me había enfadado, y no le dirigí la palabra en todo el día hasta que por la noche y ya fuera, lo hablamos, pero me pidió tiempo. Al día siguiente, volvimos como si no hubiera ocurrido nada.

    Después en semana santa, me volvió a pedir tiempo por segunda vez, pero esta vez yo creo que lla llevaba la razón. Ella iba a dejar el trabajo porque el jefe no confiaba en ella, y en lugar de decirle la verdad, mis compañeros y yo pensamos que era mejor no decirle la poca confianza que tenía el jefe en ella para que no se fuese de malas con la empresa. Yo fui egoísta en ese momento, pero en ningún momento quise perjudicarla. Sé que me equivoqué y asumí que ella estuviese decepcionada conmigo y que incluso me pidiese tiempo… No obstante, al día siguiente volvimos como si nada, aunque yo ya iba sintiendo algo de miedo a la hora de actuar porque si ya me había dejado dos veces antes, podría haber una tercera… que, efectivamente, acabó llegando.

    Fue una noche en la que íbamos a dormir juntos a la casa donde ella vivía con dos compañeras más, que precisamente ese día, abandonaban el piso. Resulta que a ella le faltaba ese día la llave que abría el cerrojo de la casa y como las compañeras vivían en un pueblo, no teníamos forma de entrar en la casa. Total, que yo le dije que en cuanto saliera de la casa “si eso” (esa coletilla, que me salió sin querer) se viniera a mi casa. Pues esa coletilla le molestó tanto, que a las 3 de la madrugada cuando me llamó estaba enfadadísima, que se iba a marchar a su casa (la casa de su madre estaba en un pueblo)… yo le preguntaba que cómo podía pensar que yo la iba a dejar tirada. Yo la estaba esperando en mi casa, ya que desde el trabajo suyo hasta mi casa no hay ni 10 minutos. Pues ella me echaba en casa que estaba durmiendo y que no la había esperado…Vamos, que al día siguiente discutió conmigo y me dejó. Y al día siguiente, como si nada, ella me pidió perdón y volvimos como si nada…y a los poco días empezamos a vivir juntos. Todo iba perfecto. Nuestra convivencia era buena. Nos respetábamos, nos queríamos (o por lo menos yo a ella), nos lo pasábamos bien,…vamos, sin problema.

    En septiembre nos fuimos a vivir juntos a una casa que habíamos alquilado en un pueblo, cerca de donde ella vivía. Yo pensaba que todo iba bien, que no había problemas. Yo había empezado a estudiar y ella trabajaba todos los días. Yo necesitaba trabajar los fines de semana. Echá currículums pero no me llamaron de ningún sitio.

    Ya en diciembre, y yo sin ser consciente de que estaba llegando el final, me echó en cara varias cosas: la primera fue el hecho de que no estuviese trabajando, porque decía que yo la estaba retrasando en sus estudios: si yo trabajase, al menos a media jornada, ella podría trabajar también los fines de semana y sacarse las últimas asignaturas de la carrera que le quedaban; la segunda fue que en todo un año, ella no me había oído decir que me quería comprar un coche, pues hasta entonces sólo nos habíamos apañado con el suyo. Lo del coche era mentira, porque yo sí le he dicho de comprarnos uno, aunque fuera de segunda mano, pero que esperase a que yo estuviese trabajando para que pudiéramos pagarlo los dos. Lo de que la estaba retrasando, yo seguí echando currículums para intentar conseguir trabajar los fines de semana. Uno o dos días antes de dejarme, ella había agregado a su ex al facebook. Ella no me dijo nada, pero yo sí lo vi y se lo dije. Me dijo que no me preocupase, que yo tenía que estar seguro de lo que nosotros teníamos. Me lo creí… Al día siguiente, cuando fui a recogerla del trabajo (yo iba todos los días a su trabajo a buscarla) al encontré rara, pero no suponía que era por nosotros, sino porque algo le había pasado en el trabajo. Le pregunté, pero no soltaba palabra. Hasta que llegamos a casa, y después de tirarse más de 30 minutos en el baño, le volví a preguntar. Y fue cuando me dijo que ya no me quería como antes, que ya no le atraía ni le gustaba como antes, que ya no me buscaba para intimar (hacía unos 15 días más o menos que no intimábamos),…y lo peor de todo, que había un profesor que iba todos los días a desayunar a su trabajo y que le “tiraba los trastos” de manera exagerada y que ella se había sentido atraída hacia él y que ya dudaba de que me quería. Lo más increíble de todo esto, y lo más doloroso para mí es pensar que ella todos los días me decía que me quería, y que luego a mis espaldas había estado hablando con otro chico. Vamos, que yo me vine abajo de una manera brutal… Al día siguiente recogé mis cosas y me marché de allí, y para mejorar la situación recibí la triste noticia de que mi abuelo se estaba muriendo (falleció pocos días después)… Todo esto ocurrió un martes. Bueno, pues el jueves, que era cumpleaños de su abuela, me dijo que si quería ir al cumple. Yo le pregunté que qué pintaba allí y ella me respondió que su familia no lo sabía. Yo le dije que no, claro está. El lunes siguiente quedamos para hablar. Yo encima tenía la esperanza de arreglarlo. Pero cuando me dijo que ya había quedado con ese muchacho, y que le gustaba (yo le había preguntado si ya habían quedado) yo salí de la cafetería donde estábamos descompuesto… Desde entonces no la he vuelto a ver. A la semana ella me contactó preguntándome como estaba. Tuvimos una concersación en la que decía que ahora se estaba dando cuenta de lo que había perdido y que no quería perderme. Que yo le había dado todo y todo siempre se lo había puesto fácil, y yo de nuevo traté de arreglarlo…pero me dijo que no quería volver. Yo entonces le pedí que por favor me dejara en paz, que quería superarlo y no quería que me volviese a hablar. La última vez que me mandó un mensaje fue hace 3 o 4 días, pero no le respondí. No decía nada importante, pero me preguntaba cómo estaba. Me sentí incluso mal por no hacerlo, pero pienso que si lo hubiera hecho, sería peor porque hubiese vuelto a sentir esperanzas y habría vuelto a retroceder en todo lo que he conseguido avanzar en el mes que llevo sin saber nada de ella. Me gustaría saber vuestra opinión al respecto, porque aunque ya haya pasado un mes, sigo pensando en ella.

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