Tú eres el centro de tu vida


Tú eres el centro de tu vida. Es muy importante tener siempre claro este mensaje para evitar perder el norte. Algo que puede suceder en una fase de enamoramiento, y todavía más, en un momento de desamor. Donde aquel que tiene el corazón roto se siente a la deriva de la propia vida. Cuando sabes de verdad que tú eres tu centro vital, entonces, recuperas la tranquilidad.

Tú eres tu brújula

Decir que tú eres tu centro vital es lo mismo que decir que tu corazón es la brújula que te guía en busca de la felicidad. Cuando tú eres tu propio centro te sientes fuerte en medio de la adversidad porque los cimientos emocionales son sólidos. Por el contrario, cuando pones tu bienestar en manos de un factor externo como el trabajo, el prestigio, el amor correspondido, entonces, todo lo demás puede perder su sentido cuando cae alguno de estos pilares.

Mira dentro de ti

Mirar dentro de uno mismo en ciertos momentos de la vida es muy doloroso porque en el mapa interior existen heridas y puntos oscuros que contrastan con esos instantes de plenitud total. Pero para poder hacerte cargo de toda la belleza externa en primer lugar, tienes que tomar conciencia de quién eres y qué deseas.

Para mirar dentro de uno mismo es de vital importancia buscar el silencio y la calma que produce la introspección. Quererte a ti mismo te ayuda a tener claras varias cosas en la vida: no eres más o menos importante por el número de relaciones sociales que tienes, ni tampoco tienes más motivos para ser más o menos feliz, en función de si tienes o no pareja.

En cambio, sí tienes razones para ser muy feliz cuando sabes que te tienes a ti mismo y que te quieres de verdad.

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