El amor en letras mayúsculas


Encontrar el amor verdadero no es una tarea fácil. Más allá de toda teoría romántica y de cualquier utopía, la verdad es que resulta un verdadero misterio que dos personas se encuentren en el momento exacto y busquen también lo mismo. Por otro lado, también es importante que por ambas partes se busque un proyecto de vida semejante y el carácter de las dos personas sea compatible. La convivencia es dura y difícil, por ello, también resulta difícil poder conocer de cerca ese amor en letras mayúsculas. Ese amor que algunas personas pueden decir que han encontrado cuando llegan al final de su vida y se sienten afortunadas por haber tenido en su camino a la otra persona.

Algunas personas confuden el amor con otros sentimientos mucho más inferiores como la atracción física, el sexo, la compañía, la dependencia emocional, o el miedo a estar solo. Existen muchos más matices desde un punto de vista emocional. El amor en letras mayúsculas no es más que una metáfora para animarte a que no te conformes con cualquier historia, a que aspires a más, a que abras tu corazón cuando llegue el momento…

Sería bonito entender el amor como un libro en blanco en el que las dos personas van escribiendo su historia al compás de la creatividad, de la ilusión y de la magia. Donde existe reciprocidad y ganas por aprender a querer más y mejor al otro. Donde no importa pedir perdón para empezar de nuevo en cualquier momento.

Por el contrario, en un amor que es de verdad, nunca se debe de manipular al otro, se debe evitar el chantaje emocional, y sobre todo, se debe apostar por su bienestar como por el propio. La verdad es que el humanismo nos acerca un poco más a los sentimientos de la otra persona.

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