¿De qué sirve mostrar indiferencia?

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¿De qué sirve mostrar indiferencia? Existen personas que muestran indiferencia en la seducción, como una técnica de atracción. En realidad, este tipo de juegos sólo pueden llevarte a conseguir lo contrario de aquello que deseas. Es decir, si prolongas tus gestos de falta de interés durante mucho tiempo, la persona que te interesa creerá que pasas de ella y que no le valoras. Pero además, ser indiferente cuando en realidad, tienes sentimientos es actuar de forma contraria a la propia naturaleza del corazón. No sólo en el amor, sino también, en la amistad, cuando alguien te despierta algún tipo de interés intentas conocerle y compartir tiempo en común. La realidad es que es mucho mejor para tu bienestar interior que intentes el acercamiento con naturalidad y así te quedarás tranquilo contigo mismo.

Mostrar indiferencia no sirve de nada más que para alimentar el orgullo y los miedos. Nos ayuda a crearnos mil barreras, de esta forma, luego tenemos que derribar una carrera de obstáculos si queremos acercarnos a otro ser humano. Barreras y murallas que nosotros mismos hemos levantado. La indiferencia causa más sufrimiento que bienestar. No te hace aprovechar los momentos que tienes para acercarte a la persona que te interesa, desperdicias el tiempo y envías un mensaje totalmente contradictorio.

Pero además, actuar con indiferencia parece una forma inconsciente de castigar a la otra persona que parece que tiene que hacer méritos para ser lo suficientemente valiosa. O también, detrás de la aparente falta de interés puede existir algún tipo de vergüenza o de pudor a la hora de expresar sentimientos. Y no hay nada más bonito y que te haga más libre y te permita sentir mejor contigo mismo que ir avanzando con esa persona que te importa. Tal vez no te importe demasiado, pero al menos, tienes que darte la oportunidad de descubrir cuánto.

1 comentario

  1. Es BUENISIMO este artículo. Cuanta razón. Anda que no he pensado en esto veces.
    Luego estas personas con el tiempo, cuando se encuentren perdidos en el laberinto de su soledad, se afanarán por tener una conversación cercana y cálida con los demás porque lo necesitarán. Pero antes se verán envueltas en la afanosa tarea de derribar todos los muros que ellos mismos han leventado solo por pura vanidad.

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