Te quiero porque te quiero


¿Por qué nos empeñamos en saber por qué nos quieren? Muchas de las ocasiones, las respuestas a esta pregunta nos pueden desencantar. Nos quieren por nuestro cabello, los queremos por su sonrisa, te quiero porque eres alto, te quiero porque cocinas bien, etc. Estas extrañas explicaciones pueden tener lógica cuando queremos a una persona no por un simple físico sino por el conjunto total de virtudes y defectos.

Pero hasta en las parejas más cimentadas existe siempre (porque la inseguridad individual siempre está presente), ese empeño de conocer el motivo por el que están juntos ¿por qué te has casado conmigo? ¿por qué me quieres? Tanta pregunta y tanta respuesta no llevan a ninguna parte, y a la larga pueden dar lugar a sentirse frustrados. Esto suele sucederle bastante a las chicas, que suelen buscar un príncipe azul que nunca llega.

Ante este dilema de por qué nos quieren, te has preguntado ¿por qué quieres a tu pareja? Es importante pensar en la respuesta. Si esta no te sale de manera espontánea recapacita sobre el motivo que no te hace responder a la primera. Lo mejor es obviar el motivo y vivir el sentimiento, te quieren porque te quieren, no preguntes más, y empéñate en que te quieran más y en quererle, claro está, más.

Eso nos puede llevar al estribillo de una vieja canción de amor, de aquellas que sin complicaciones nos trasladan a los sentimientos, y es que así debe ser el amor sin explicaciones sin innecesarias complicaciones…que sí que como la canción decía te quiero porque te quiero y no quiero saber por qué.

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