Salir corriendo de una cita


¿Nunca te ha apetecido? A veces, quedas con una persona y a mitad de la cita te das cuenta de que no tenéis anda en común y que te gustaría huir rápidamente de ese lugar. Pero, no siempre se puede hacer lo que uno quiere. Tus planes de escape pueden incluir los malos modales, cosa que debes evitar a toda costa.

Lo primero que tienes que hacer es ser honesto con esa persona. Directamente y, sabiendo llevar la conversación, explícale que en realidad vuestra cita puede quedar como una cita de amigos ya que, como pareja no crees que tengáis nada en común. Mantén tu integridad pero nunca te olvides de que la otra persona tiene sentimientos. Muéstrale un poco de compasión pero no le hagas sentir como si fuera el único culpable de la situación.

Si después de la claridad, ves que te sigue llamando para quedar otro día, lo que puedes utilizar es alguna mentira piadosa. Puedes utilizar alguna de las clásicas excusas que siempre se dicen: “no me encuentro bien esta noche”, “tengo que levantarme temprano”, etc. Estas excusas también pueden ser utilizadas durante la cita si ves que esta no va por el buen camino.

No cargues con la culpa ni hagas que la otra persona se sienta fatal. Simplemente estas cosas pasan y no por quedar con alguien significa que tengas que ser su pareja hasta el fin de los días. La culpa no es de ninguno de los dos y quién sabe si después de esa cita, os encontráis con que sí podéis ser por lo menos buenos amigos.

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