Querer cambiar de amigos


Existen situaciones en las que la amistad, más que ser un sentimiento potenciador se convierte en una cárcel emocional. Esto es lo que experimentan aquellas personas que forman parte de una pandilla en la que sufren indiferencia, un trato desigual por parte de los otros, algún tipo de manipulación o vacío social. Esta situación es una de las que más daño hace a la autoestima de la víctima. El deseo de querer cambiar de amigos es muy sano en este tipo de situaciones, lo que suele ocurrir es que como consecuencia de la baja autoestima de la persona, su nivel de confianza en sí misma también decrece. Es decir, el vacío social por parte del grupo de amigos también puede afectar a las habilidades sociales de la persona que llega a crearse una imagen distorsionada de sí misma a partir de esta influencia negativa del entorno.

Qué hacer en una situación así

Cuando formamos parte de un grupo de amigos es positivo que nos preguntemos cuál es la influencia de los demás sobre nosotros y si esta influencia es positiva. Uno de los síntomas más claros de una influencia negativa es la sensación de no poder ser uno mismo ante los demás. Cuando una persona quiere cambiar de amigos también experimenta miedos importantes: el miedo a la soledad es uno de ellos.

Buscar apoyo externo

Un primer paso para ganar confianza en uno mismo es marcar una distancia respecto de una situación tóxica roba la energía personal. La soledad puede ser mucho más sana que tener amigos que no son tales para a partir de allí, iniciar una nueva etapa, potenciar el proceso de autodescubrimiento, buscar apoyo en la familia y valorar distintas iniciativas que puedan ser positivas para disfrutar el presente y también, para hacer nuevos amigos.

Si esta situación se vive en la adolescencia también es muy importante hablar con los padres, confiar en ellos. O también, confiar en un profesor.

Deja una respuesta