No existe amistad sin decepciones


Cuando nos movemos en el plano teórico del amor y la amistad aspiramos a un nivel de perfección que es imposible en la realidad. En la vida cotidiana, no existe amistad verdadera sin decepciones. Lo puedes comprobar a partir de tu propia experiencia vital. No existe amistad verdadera sin decepciones porque lo más decepcionante es tener el corazón cerrado a los demás. La soledad es lo que más duele porque es contraria a la esencial social y relacional de un ser humano.

Las decepciones se superan

Las decepciones se superan, fortalecen una relación, te ayudan a conocer mejor al otro y a ti mismo y además, también te permiten darte cuenta de lo verdaderamente importante. Con frecuencia, también podemos decepcionarnos por tonterías al no diferenciar lo prioritario de lo secundario.

Una amistad verdadera es aquella en la que existen situaciones de conflicto que se pueden relativizar con el paso del tiempo o a través del diálogo. En cualquier tipo de relación de amor o amistad existen etapas de más acercamiento que se intercalan con otras de más distanciamiento. La clave reside siempre en hacer balance de qué te aporta la otra persona, de todo lo bueno que has vivido a su lado y de qué significa para ti.

La verdadera humildad en la vida surge de darte cuenta que así como otras personas han podido decepcionarte a ti con ciertos gestos o actitudes, tú también has podido herir los sentimientos de otra persona. No existe amistad sin decepción porque las personas somos limitadas, tenemos defectos, cambios de humor y orgullo. Pero también, tenemos grandezas, virtudes y capacidad de superación.

Abre tu corazón

Déjate conocer por los demás y abre el corazón a la vida porque la aventura de la existencia tiene un color más optimista cuando compartes momentos de verdad estableciendo lazos sinceros con los demás. Cuando en una relación existen más motivos de alegría que situaciones de decepción, es un buen indicio de cariño por ambas partes.

1 comentario

  1. Que importante tu mención a la humildad Maite. Nadie es perfecto, hay que aprender a querer a pnuestros amigos y familiares con la certeza de que nadie está libre de cometer errores… Bsss

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *