Momentos difíciles en el matrimonio


Una de las metas prioritarias que debe tener presente un matrimonio recién estrenado es que para una sana convivencia hay que desarrollar ciertas actitudes positivas.

La vida en pareja está salpicada de buenos y malos momentos. Cuando éstos últimos “asoman la cabeza” ambos miembros de la pareja deben fortalecer sus lazos de unión para luchar juntos en busca de soluciones. “Si tiras la toalla antes de tiempo, jamás darás una oportunidad al amor verdadero!

Muerte de un ser querido. Se debe evitar dejarse arrastrar por el dolor y la depresión, pero ¿cómo lograrlo? Con fuerza de voluntad y dedicando cada minuto a la realización de asuntos provechosos. Pensar que el alma de esa persona fallecida siempre te acompañará y te guiará el resto de tu existencia.

Enfermedades. El perfecto aliado para combatir una enfermedad es contar con el apoyo incondicional de tu cónyuge. Si lleváis mucho tiempo casados, él/ella mejor que nadie conoce tus puntos débiles y aquello que realmente te hace feliz. Si la entrega es mutua, las dolencias se superan con mayor facilidad.

Débil economía. Cuando falla el trabajo, la economía doméstica se ve seriamente afectada. Deseas cosas que no puedes adquirir y aumenta la frustración. Aprender a conformarse con lo que se tiene es un excelente ejercicio que te ayudará a saber lo que es verdaderamente necesario. Hay que seguir luchando por encontrar un puesto laboral u apoyar a tu pareja en el mismo propósito.

Pérdida de ilusiones. En ocasiones la rutina hace que los miembros de la pareja se vean involucrados en un estado de pasotismo que les crea infelicidad. Busca nuevos alicientes, márcate un viaje, abre las puertas a maravillosas amistades, apúntate a cursos que te interesen. No olvides que por mucho que ames a tu compañero, tanto él como tú necesitáis vuestro espacio propio.

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