Hacer amigos nuevos sin descuidar tus antiguas relaciones


Conocer gente nueva y hacer amigos es un deseo muy saludable del corazón humano, sin embargo, existen momentos en los que una persona puede no conciliar del modo adecuado su deseo de hacer nuevos amigos con la necesidad de mantener los vínculos afectivos ya consolidados. Cuando por el hecho de hacer nuevos amigos, te distancias de otras amistades que ya forman parte de tu vida, entonces, pagas un precio alto al hacerlo. La clave de la evolución personal reside en ir sumando nuevas amistades a la vida de una persona pero sabiendo que mantener cada lazo requiere de tiempo, paciencia y esfuerzo. ¿Cómo hacer amigos nuevos pero sin descuidar a las antiguas relaciones?

Tiempo para todo

Es muy positivo que recuerdes que tú eres dueño de tu tiempo y no esclavo. Existen personas que parecen esclavas del reloj cuando recurren a la excusa de «no tengo tiempo» para justificar muchas de sus actitudes. Lo cierto es que cuando una persona está interesada en compartir tiempo con alguien, lo encuentra y se organiza para ello. Sin embargo, esta economía del tiempo también debe hacerte tomar conciencia de que, más allá del deseo interior por conocer gente nueva, es imposible tener un montón de íntimimos amigos.

Buscar puntos de encuentro

Es muy recomendable mantener los puntos de encuentro que te han unido con otras personas. Por ejemplo, si has hecho amigos en un curso de baile, entonces, seguir asistiendo a esas clases se convierte en un medio fantástico para mantener el contacto de un modo natural.

Disfruta de aquello que te aporta cada relación

Una nueva relación de amistad trae a tu vida, ilusiones renovadas. Es la sensación de tener una nueva perspectiva. Sin embargo, tus amigos de siempre te aportan una estabilidad y una confianza para hablar de temas personales, que generalmente, no se tiene en vínculos más superficiales que empiezan a crecer y cuya evolución resulta imprevisible.

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