Estar enamorado con la razón y el corazón

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Cuando se habla del sentimiento de estar enamorado, muchas personas vinculan esta vivencia emocional con el plano afectivo del corazón. Sin embargo, la razón y los sentimientos también se dan la mano. De hecho, aquel amor que realmente te haga feliz será aquel que armonice tu vida desde el punto de vista sentimental pero también, desde el punto de vista racional. Es decir, lo importante es que a nivel intelectual, seas consciente de que esa persona te conviene. Cuando se produce una lucha intensa entre razón y corazón, es difícil que esa historia pueda avanzar en positivo. El amor intelectual también está vinculado con la admiración que una persona siente por otra al contemplar los valores y actitudes de la otra persona con una identidad propia. Desde el punto de vista racional, una persona se enamora de otra por la huella que deja con su presencia.

La racionalidad del amor

¿Por qué es tan importante la razón en el amor? Porque te permite reflexionar sobre tus propios sentimientos, tomar conciencia de si esa historia va hacia alguna parte o por el contrario, se ha producido un estancamiento. Visualizar el modelo ideal de felicidad personal y si esa pareja encaja o no en este plan de vida. La razón nos ayuda a frenar la impulsividad del corazón para tomar decisiones no solo valorando el sentimiento de este instante sino también, las consecuencias que esas elecciones personales tienen en el futuro. Toda decisión importante tiene unas consecuencias que conviene racionalizar para no vivir en el plano de la superficialidad.

La intuición del corazón

Razón y corazón se complementan a la perfección porque cada uno aporta una fuente de información concreta desde el punto de vista del autoconocimiento. Las intuiciones sentimentales pueden no ser tan meditadas, y sin embargo, eso no significa que no puedan tener nitidez. Aquello que sientes es importante pero también lo es que reflexiones sobre cómo te hace sentir aquello que sientes.

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