El espejismo de la idealización amorosa


La idealización amorosa propia de la primera fase de un sentimiento es como un espejismo en donde el enamorado construye una imagen totalmente irreal del otro. El enamorado atribuye cualidades y méritos que ni siquiera posee la otra persona y los toma como verdaderos. El golpe se produce cuando conforme conoce a la otra persona se da cuenta de que la imagen real dista mucho de la mental. Sin embargo, el otro no tiene ninguna culpa de este daño sino que es uno mismo quien tiene que asumir su error.

Rasgos que te ayudan a idealizar a otro

Idealizar a una persona es algo muy humano pero con los años, conviene ser objetivo incluso en la fase de enamoramiento para valorar al otro tal y como es. Así estás a tiempo de no terminar enganchado emocionalmente a una persona que no tiene ninguna de las cualidades que de verdad valoras en alguien.

Recuerda que las personas no son como a ti te gustaría que fueran. El amor surge de la aceptación de la realidad. Se puede idealizar a una persona a partir de su estilo de vida. Por ejemplo, alguien que ha viajado mucho puede ser considerado a simple vista como alguien muy interesante, con gran cultura y riqueza vital.

Por otro lado, también se puede idealizar a alguien a partir de su profesión. Incluso es posible idealizar a otra persona a partir de su aspecto físico. En cualquier caso, cuando pones cualidades a alguien que no le corresponden te estás haciendo un flaco favor a ti mismo.

Cómo ser objetivo

Ser objetivo en la fase inicial del amor puede no ser demasiado sencillo, sin embargo, es posible. Valora los hecho de la otra persona mucho más que sus palabras. Decir una frase bonita o expresar un sentimiento puede costar relativamente poco. Pero en cambio, demostrar el cariño a través de los hechos, sí requiere esfuerzo.

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