El amor platónico se puede hacer realidad


El amor platónico es aquel en el que existe cierta distancia. Es decir, en el que realmente, no existe la proximidad de una pareja. Sin embargo, dicho amor no sólo puede darse entre un fan y su ídolo musical, por ejemplo. Es decir, también se produce este tipo de amor entre dos personas que más allá de tener una gran proximidad y cercanía no se han confesado su amor, tal vez porque puede que incluso, cada una tenga su pareja.

Y es que, a veces, el amor platónico es simplemente eso. Un ideal, una sensación de perfección que aporta la otra persona. Y como tal, los protagonistas no desean ir más allá para convertir en realidad este sentimiento.

Pues bien, el amor platónico también puede hacerse realidad. Sencillamente, porque existen historias de todo tipo, y la verdad es que existen historias bien bonitas que animan a tener fe en el amor incluso cuando ya la han perdido. Personas que pasaron muchos años enamoradas en silencio, por ejemplo. Gente que tuvo que luchar demasiado por su historia.

La apuesta del amor platónico convertido en realidad es atractiva a la par que arriesgada. Y es que en cierto modo, cuando algo es ideal tiene un nivel de perfección y de pureza que tal vez, se pierde al hacerse realidad (todas las personas tienen defectos cuando se les conoce). Sin embargo, la realidad de este amor procede, precisamente, de haber podido alcanzar a alguien que parecía inalcanzable. La verdad es que merece la pena no perder la fe que todos teníamos cuando éramos niños en ese alma gemela. Mientras tanto, el amor platónico vive en secreto en la mente y en el corazón de muchas personas, que incluso, puede que estén con pareja. Pero una cosa, no es incompatible con la otra.

Amor,
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3 comentarios

  1. no se por que las personas en ves de querer asi pierde le miedo y solo dice lo que siente y no se sigue atormentando

  2. Después de 27 años, ese niño que me enamoraba cada verano con su guitarra, ese amigo que siempre tuve a mi lado, ese amante esporádico… ése, ése es mi gran amor. Desde hace un año, con solo escucharle un te quiero, me hace la mujer más feliz del mundo.
    Mi sueño se hizo realidad

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