Cuándo es mejor evitar la reconciliación


Una reconciliación de pareja es positiva siempre y cuando, la relación va por buen camino. Existen momentos en los que la reconciliación es la peor decisión que se puede tomar mutuamente de cara al bienestar de cada uno. A veces, cada uno tiene que seguir con su camino por separado.

Reflexiones al respecto

Es mejor evitar la reconciliación cuando una de las partes o ambas añora la vida de pareja pero no al otro. Es decir, echa de menos tener una compañía y quiere volver a recuperarla por no tener cerca otra opción amorosa.

Tampoco se debe volver con una pareja bajo el impulso del sentimiento de pena o de lástima que siente una de las partes al ver el abandono en el otro. El amor no tiene nada que ver con la compasión de hacerle un favor al otro. El mejor favor que puedes hacer a alguien que has querido y a ti mismo es el de la sinceridad. La sinceridad puede doler más en un primer momento pero es muy sana.

Confundir la costumbre que produce la rutina con el amor verdadero es otro recurrente en aquellas parejas que se han acomodado en su situación.

Evita reconciliarte cuando crees que ya has aguantado demasiado y no hay nada que cambia a pesar de tu buena voluntad. Tampoco se debe producir una reconciliación ante algún tipo de violencia en la pareja.

No conviertas a tu pareja en tu salvadora, no le trates como si fuese la única persona que puede comprenderte en todo el mundo porque eso no es sano para ti en tanto que puede llevarte a una relación de dependencia.

Cuándo tener una reconciliación

Aunque se suele decir que las reconciliaciones son el lado más emocionante de una discusión, lo cierto es que no es sano el desgaste que se produce por constantes rupturas y reconciliaciones de pareja.

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