Viajar al fondo del corazón


El amor es un viaje que en realidad, no tiene un punto de llegada fijo y definitivo. De hecho, las etapas de una historia muestran que en esencia, no existe monotonía en una pareja. Sencillamente, porque hay momentos buenos, malos y regulares. Lo que está claro es que resulta imposible amar a alguien desde la superficialidad. Pero además, conocer a alguien al cien por cien, implica llegar a su corazón. Una tarea que no siempre resulta sencilla ya que además, existen personas que se ponen muchas corazas para no dejarse conocer por miedo, inseguridad, problemas de autoestima o timidez.

En una situación de este tipo, la otra persona puede hacer todo lo posible por llamar a esa puerta, sin embargo, resulta imposible siempre que no existe reciprocidad y generosidad por ambas partes. La desnudez emocional se refleja, sencillamente, en el hecho de conocer a alguien que se muestra tal y como es. Para favorecer este proceso de conocimiento también puedes tomar la actitud adecuada. En primer lugar, es indispensable respetar los ritmos y el tiempo de la otra persona. Es decir, no forzar las cosas. Por otro lado, es adecuado tener una actitud de respeto para comprender la vida del otro en vez de juzgar sus vivencias.

En el amor, también es indispensable poder vivir el presente, sin pensar tanto en el pasado o en el futuro. Si te enamoras de alguien, le quieres con todo lo bueno que tiene. Pero ello, implica también aceptar su pasado. De forma curiosa, existen personas que tienen celos de relaciones anteriores de la pareja, un síntoma que muestra inseguridad y debilidad.

Es imposible amar de verdad sin tocar el corazón y el alma del ser amado. Otro tipo de relaciones menos profundas quedan enmarcadas en el contexto de la atracción física o el gustar.

Deja una respuesta