El tren del amor


Desde un punto de vista metafórico, el amor podría ser un tren que aparece en el momento más inesperado. Pero de forma curiosa, los pasajeros de este tren no siempre están preparados para dar el paso de arriesgar. De hecho, muchas personas renuncian al amor por miedo al rechazo o también, por temor a dejar de lado la aparente seguridad que ofrece la soledad. En esencia, existe miedo a fracasar. Por ello, existen personas que creen que es mejor no intentarlo. Sin embargo, siempre es mejor arriesgar por alguien que merece la pena que quedarte con la duda de no saber qué hubiese pasado en caso de arriesgar.

De hecho, el amor verdadero y real se da muy pocas veces en la vida. Es decir, existen muchos grados de atracción y de gustar, por ello, aunque te hayas fijado en alguien más de una vez, no te implicas con esa persona del mismo modo. Cuando te enamoras, piensas mucho en esa persona, puedes sentir cierto nivel de nervios cuando le tienes cerca, el enamoramiento causa también, cambios en el estado de ánimo, sientes mariposas en el estómago…

Por otra parte, el amor también tiene altas dosis de misterio en tanto que no es fácil que dos personas se encuentren en algún momento de su destino y busquen lo mismo. Sin embargo, cuando te enamores de alguien debes luchar ya que son muchos los casos de personas que tuvieron que esperar durante un tiempo a ser correspondidas. Siempre que creas que la espera merece la pena, debes perseverar y no darte por vencido ante el primer obstáculo.

Tú eres un pasajero más en este tren del amor, por ello, aprende a disfrutar de tu presente, de la vida en pareja, del arte de la seducción y de la esperanza que surge del amor correspondido.

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