Consejos para afianzar un amor de verano


Los amores de verano nacen en muchos casos con fecha de caducidad en tanto que están enmarcados en el contexto de las vacaciones. La vuelta a la rutina se convierte en la excusa perfecta para decir adiós. Sin embargo, existen historias que surgen en la época estival y se afianzan a lo largo del año.

Un punto a favor es vivir en la misma ciudad o a una distancia prudencial. La distancia geográfica es el motivo más importante por el que termina un romance con la llegada del mes de septiembre.

Adaptación al cambio

Es imposible estar siempre de vacaciones, sin embargo, sí es posible mantener las relaciones de amor o amistad que han surgido en un contexto de descanso. Lo único que conviene hacer en ese caso es tener paciencia para sentir que la adaptación al cambio del nuevo ritmo no es insostenible.

Date la oportunidad de integrar en tu vida diaria a esa persona que has conocido en un contexto diferente. Puede ser bonito conocerle ahora en medio de las ocupaciones de la rutina para saber cuáles son sus aficiones, cómo es su día a día, qué le aporta su trabajo… Se trata de hacer hueco en tu agenda a la persona con la que has compartido tu mayor ilusión en verano y conocerle de verdad desde otra perspectiva.

Dale una oportunidad a tu historia

Dale oportunidad a tu historia para saber hasta dónde puede llegar ese amor de verano. Puede que por mucho que te empeñes la cosa no vaya a más. Sin embargo, es mejor darlo todo e intentarlo que quedarte idealizando una historia que puede que no sea tan perfecta. Uno de los riesgos de los amores de verano es que, al estar rodeados de unas condiciones ideales, suelen quedar fijados en la mente de una forma intensa. Pero es mucho mejor ver las cosas tal y como son.

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