Cómo enamorarle con tu buen corazón


La imagen física es lo primero que vemos de otra persona, sin embargo, la belleza del corazón que no se ve de una forma automática tiene una fuerza mucho más potente gracias a la profundidad que tiene el amor. Valorar en exceso la belleza física implica quedarnos en la superficie de las cosas.

La belleza interior

La belleza interior es aquella que te hace ver con ojos diferentes a alguien que, tal vez, no te había impresionado tanto físicamente. Se muestra a través de la naturalidad del modo de ser cuando eres tú mismo.

Es difícil ser cien por cien natural porque en el inicio del enamoramiento, se sienten unos nervios que pueden llegar a ser difíciles de controlar. Pero eso no tiene nada que ver con adoptar una pose artificial solo por gustar a otro.

La belleza interior se muestra a través de tus valores, tus inquietudes personales, tu forma de tratar a los demás y el modo en el que te tratas a ti mismo como bien se muestra en la autoestima.

El amor no responde a la manipulación, es decir, no existe una receta mágica para poder enamorar a otra persona, si existiese esa fórmula, entonces, el propio amor perdería su encanto. Dejar que brote lo mejor de ti en el amor implica sentirte bien contigo mismo.

Dar una oportunidad a las personas

Valorar el modo de ser de otra persona implica darte la oportunidad de conocer a alguien tal y como es. Las personas que tienen unos estereotipos muy marcados de cómo debe ser su persona ideal se cierran puertas en la práctica cuando conocen a alguien que de entrada no cumple ese esquema.

Lo cierto es que puede suceder que alguien te parezca muy buena persona pero no te guste físicamente, en ese caso, piensa que has ganado una buena amistad.

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