Atracción física o sentimental
Atraer a un hombre puede convertirse en una tarea algo difícil si no se tiene mucha práctica. El secreto está en aprender cómo funciona la ley de la atracción masculina. Aunque te parezca que podemos generalizar un poco, para que te centres mejor en tu nueva misión amorosa, lo primero que debes hacer es dividir a los hombres en dos categorías: los que buscan mujeres sólo por el placer físico y los buscan algo más que una noche de sexo.

Con estas dos categorías podemos entonces separar conceptos como la simple atracción física o la atracción sentimental. Atraer físicamente a alguien no tiene por qué ser difícil: ropa sexy y un maquillaje elegante pueden hacer todo el trabajo. La atracción física es buena cuando, en principio, no se busca una relación demasiado estable. Esta relación física se centrará en la búsqueda de un placer mutuo que a la larga se terminará “gastando”.

Cuando se busca una relación más seria el aspecto físico pasará rápidamente a un segundo plano. La segunda categoría, la sentimental, incluye todo. Además de la atracción física, la atracción personal hará que podáis disfrutar de una relación mucho más profunda en la que los dos participéis de manera mucho más intensa.

Muéstrale a ese hombre que te vuelve loca tu independencia, tu confianza en ti misma, lo aventurera que puedes ser y lo pasional que puedes llegar a ser en determinadas situaciones. Pronto notarás si verdaderamente atraes a ese hombre por tu físico o por algo más.