De la fantasía a la realidad


Todo mundo tiende a idealizar las historias románticas que leyeron o esa película romántica que tanto les gustó. Esas ensoñaciones no son malas para nadie pero si se mantiene demasiado en el pensamiento pueden llegar a ser frustrantes en la vida en pareja. Cuando la fantasía se quiere convertir en realidad, la relación puede verse seriamente dañada.

Si ya es complicado que te sientas frustrada porque tu chico no es un apasionado personaje de una novela victoriana, más frustrante resulta que te pienses que tu chico debe ser como el marido de la vecina que disfruta arreglando la casa… quieres que sea perfecto, pero cuando te empeñas en compararlo y comparar la relación con algo más le “empequeñeces” y lo alejas de ti.

Cada día escribimos las líneas de nuestra historia, sobre todo las emocionadas líneas de nuestra relación amorosa. Podemos pasar rápidamente de un día emocionante a otro día rutinario, pero nunca deben falta esos aspectos interesantes. Asume que tu vida es tuya, y que compararla con la de alguien más es una forma de desaprobarte, ¿cuántos no envidiarían tu vida? Seguro que más de uno ya que la naturaleza humana es así.

Cuando quieras decirle a tu chico que debería ser o que te gustaría que pensara como otra persona, detente a pensar si te gustaría que él quisiera que fueras quien no eres. Imagina la frustración que se puede llegar a sentir si ves que tu pareja te quiere cambiar. No te impidas a ti misma disfrutar tu relación por una simple comparación con alguien que puede que ni siquiera exista.

Amor,
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