Agencias matrimoniales


La mayoría de relaciones de hoy en día poco tienen que ver con el clásico matrimonio “para toda la vida” de antaño. Es cierto que sigue existiendo la necesidad de amar y de ser amados pero los encuentros íntimos se han debilitado en ese sentido. Así que cada vez más gente se siente sola y busca a su media naranja en una agencia.

En una agencia matrimonial principalmente intentan emparejar a gente que tenga coincidencias en cuanto a la edad, cultura, rasgos personales, etc.
Hay una tendencia errónea a pensar que estas agencias solo sirven para gente que tenga dificultades para relacionarse. Y no es así.
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Establecer una relación con una pareja con hijos


Si tu pareja tiene hijos de una relación anterior, no deben ser un problema para crear vinculos de unión sanos y constructivos. Para empezar, debes aceptar que el pasado de tu pareja puede incluir una experiencia familiar. Para quererlo, tendrás que comprender esa situación y trazar planes de futuro.

Siempre es mejor esperar a tener una relación sólida, antes de conocer a los niños. Una vez estés seguro de tu pareja, será el momento perfecto para conoceros. Si los conoces antes de tiempo, puedes generarles ilusiones, inseguridades o falsas expectativas que luego quizás no se cumplen.

Respeta los roles que tiene cada uno, a pesar de mantener una relación con alguien con hijos, no tienes que asumir el papel de padre o madre. Sus padres tienen un papel en la educación de sus hijos, que no te corresponde ocupar si no te lo piden.

Recuerda dirigirte siempre con respeto hacia los hijos de tu pareja. Ellos te permitirán establecer una relación de confianza y complicidad, eso beneficiará a vuestra relación de pareja. Si los pequeños están bien contigo, eso siempre es un punto a tu favor.

Es mejor evitar demostraciones afectivas demasiado exageradas con tu pareja delante de sus hijos, los niños podrían sentir que les estás robando el afecto de su padre o madre. Deja los momentos de cariño y pasión cuando estéis completamente solos o los niños durmiendo. Es posible que no sean lo suficiente maduros para entender la situación, es lo más normal.

Nunca pierdas la paciencia para adaptarte a la nueva forma de vida que implica tener una pareja con hijos propios. Es posible que al principio, los niños demuestren rechazo o rivalidad, pero esa es la primera etapa de comprensión, poco a poco te sentirán como de tu familia si les demuestras que también les aprecias.

Muy importante evita hablar mal de la relación anterior de tu pareja delante de los niños. Puede que guardes sentimientos negativos hacia él o ella, pero no los expreses en público. Por otro lado, debes fomentar la comunicación con tu pareja. Privilegia la sinceridad y la honestidad, ya que será la mejor forma de disfrutar los momentos compartidos.

Tener hijos


Tener un hijo es la decisión más importante que puede tomar una pareja. Las parejas deben saber cuál es el momento adecuado para tener ese hijo y estar preparadas para los cambios que producirá en sus vidas.

Deben hacerse a la idea de que ser padres significa ser los responsables de una nueva vida, que precisa tanto de cuidados físicos como educación, protección, etc. Y que para ello es necesario dedicarle tiempo y paciencia.

La llegada del bebé supone renunciar al estilo de vida al que la pareja estaba acostumbrada, para adaptarse a uno nuevo. Por ello, a pesar de la alegría y satisfacción que produce tener un bebé en casa, puede ocasionar problemas y conflictos para muchas parejas.

Ambos comienzan una experiencia nueva, e inevitablemente surge la duda de si serán o no buenos padres.
Lo importante es que cuando nazca el bebé ellos puedan ofrecerle todo lo que necesita, en sentido físico y afectivo. Así podrá desarrollarse en las mejores condiciones posibles.

Con el nacimiento del bebé, surge la evidencia de que nada volverá a ser como antes y comienzan a notarse los efectos del cansancio y las malas noches. Esto unido a los cuidados y atenciones que necesita durante todo el día, hace que la relación de pareja quede relegada a un segundo lugar.

Para que la relación de pareja no se vea afectada, es necesario encontrar tiempo para estar juntos. Deben compartir el cuidado del bebé para que la madre no llegue a un cansancio extremo y sólo desee irse a dormir cuando acabe el día.

También es aconsejable buscar quien ayude; abuelos, hermanos, personas de total confianza para que la pareja pueda salir una noche a cenar, al cine, con los amigos, etc. ya que es importante que encuentren momentos de distracción y que puedan estar juntos.

Comportamientos del noviazgo


El noviazgo, como toda relación amorosa, se forma por dos personas que están viviendo una situación muy especial de atracción y enamoramiento; y como es de esperar, estas personas se comportan de diversas maneras según puedan o sepan expresar lo que están sintiendo.

Ésta etapa es vital para formalizar en el futuro una relación. Para llegar a un matrimonio o convivencia consolidada y sana, el noviazgo deberá serlo también. Es muy importante conocer bien a la otra persona, para evitar que más adelante juegue malas pasadas.

Ese amor verdadero será finalmente el indicativo de que la persona escogida es la correcta; es un sentimiento que surge y se reconoce luego de un tiempo de tratarse y conocerse más profundamente, aprendiendo a disfrutar de las virtudes del otro y a superar juntos los defectos que ambos puedan tener.

En reglas generales los comportamientos que podemos observar en un noviazgo son:

Atracción inicial.
– Amistad y sentimientos de cercanía.
Reconocimiento mutuo de la atracción que se siente y el surgimiento del amor.
Pensamiento recurrente y casi obsesivo, idealizando a la persona que amamos.
Deseo compulsivo de ver y estar en todo momento con esa persona.
– Necesidad de agradar en todo al ser amado.
Cambio repentino que nos enfoca exclusivamente en nuestra imagen, en la otra persona y nos lleva a descuidar otros aspectos.
Sentimientos nuevos y emociones desconocidas cuando nos encontramos con esa persona.

Obviamente estos son los comportamientos más característicos de las personas que están ante una relación de amor verdadero; todo irá variando y aún acrecentándose a medida que el noviazgo se fortalezca.

Salir cuando se tienen niños


¿Te acuerdas de cuando erais novios?¿Recuerdas cuando salíais a cenar y a tomar algo? Seguro que todo ha cambiado desde que tenéis niños. Ahora, salir con tu pareja implica una perfecta planificación, durante al menos una semana antes, para que puedas encontrar niñera, sitio cercano para cenar por si ocurriera algo, etc. Al final, seguro que termináis tomando la decisión de quedaros en casa. Si finalmente os quedáis en casa podéis conseguir que la noche sea igual de mágica. Aquí tienes algunos consejos que te pueden servir:

Acostar a los niños pronto y aseguraros de que no les molestáis aunque hagáis un poco de ruido.

– Comprar una buena botella de vino. Si no tienes ni idea de vinos, intenta pedir ayuda al dependiente de la tienda.

Alimentos especiales. Podéis cenar con los niños pero, intentar guardaros algo especial para luego. Un pequeño tarrito de caviar o un dulce exquisito se pueden convertir en un verdadero manjar junto a tu pareja.

– Una buena película. No os decidáis por algo demasiado cursi o excesivamente sangriento. Lo mejor, es una buena comedia que os haga reíros juntos y pasar un buen rato.

Música. Después de la película, podéis poneros algo de música de fondo para comentar los mejores momentos de la película con una pequeña copa en la mano.

Hablar, hablar, hablar. Tener una conversación de verdad os vendrá muy bien. Podréis hablar de vosotros y olvidaros de temas escolares. Por fin podréis charlar sobre libros, los amigos, vuestro trabajo, o simplemente recordar los viejos tiempos.

Disfrutar las vacaciones en pareja


Pasar las vacaciones en pareja, puede convertirse en algunos de los planes más placenteros. Pero curiosamente son muchas las separaciones que se producen después de las vacaciones. Conoce las razones:

Mucho tiempo libre. Durante este periodo se tiene una convivencia de 24 horas diarias, mientras que en la vida cotidiana es imposible pasar tanto tiempo juntos.
Al tener más tiempo para hablar y reflexionar, salen a la luz incompatibilidades que se habían mantenido ocultas y generan conflictos insalvables.

Desacuerdos al elegir el destino. Los problemas comienzan durante la planeación del viaje, ya que no hay acuerdo entre las partes.
– Las mujeres son más partidarias de unas vacaciones relajantes para desconectar de la agobiante rutina, y prefieren emplear ese tiempo de relax para disfrutar de su pareja al máximo.
– En cambio los hombres, la mayoría prefiere los viajes de aventura y las actividades deportivas.

El lugar elegido. También puede influir en las discusiones de pareja.
Si el viaje es más relajado, las discusiones pueden surgir por el exceso de tiempo libre en compañía, algo que en muchas parejas no es habitual durante el resto del año.
Los viajes más planificados donde hay que decidir cada día qué lugar visitar, dónde comer o en qué hotel dormir pueden ocasionar problemas debido a las opiniones y deseos opuestos.

Para una intensa convivencia se aconseja:
– Llevar a cabo las aficiones que tienen en común y realizar cada uno por su cuenta, en las que no se coincida. Así podréis daros un respiro y no estar todo el tiempo juntos.
– Se debe convivir esos días con la mentalidad abierta al cambio.
– Las vacaciones son el momento ideal para analizar los pros y los contras de la relación, meditar y dialogar en pareja.

El noviazgo y sus ventajas


Es una de las etapas más bonitas de la vida del ser humano. Es una relación transitoria entre un hombre y una mujer, en la que se conocen más a fondo para decidir en un determinado momento pasar a la siguiente fase que es el matrimonio o bien vivir juntos.

En el noviazgo se pasa del llamado “tonteo” a una nueva relación de mayor conocimiento entre los novios y que a su vez debe estar basada en la entrega, comprensión y respeto.

Cuando se decide dar el paso de formalizar la relación, se deberá asumir ciertas responsabilidades, pero también la pareja disfrutará de muchas ventajas a su favor, como:

– Es más fácil ser más fuertes y reaccionar ante determinadas circunstancias de forma más madura.
– Permite que te tomes el tiempo necesario para decidir cuando quieres llevar esa relación a algo más estable y definitivo.
– Es el marco ideal para conocer a la otra persona en profundidad, cosa que no ocurriría en una relación superficial. Conocimiento en cuanto a carácter, gustos, aficiones, ideales de vida o de religión, tan vitales para valorar nuestra compatibilidad con la otra persona, sobretodo cuando el objetivo de esa relación es el de acabar compartiendo sus vidas.
– Supone una práctica para resolver conflictos de cara al futuro matrimonio o convivencia en común.
– Combate el egoísmo, fomenta la generosidad, confianza, honestidad y respeto.
– Estimula la reflexión y el sentido de responsabilidad.
– Ayuda a relacionarse con los demás.
– Dentro de los compromisos que cada pareja asuma en su relación, el noviazgo permite cierta libertad que con el matrimonio es mucho más limitada.

Pero como todo, dependerá del tipo de relación que ambos deseen llevar y forma de ser de cada uno, y de lo que estén dispuestos a dar el uno por el otro y a comprometerse.

Mi pareja es enferma crónica


Si ya de por sí es difícil mantener una relación de pareja por lo general, más complicado es cuando uno de los dos miembros padece una enfermedad crónica o grave.
Para la persona que asume el cuidado del enfermo supone afrontar una tarea muy absorbente. No hay descansos, ni domingos ni festivos libres, debe ser un cuidado diario y supone mucho sacrificio.

El principal problema afecta al que sufre la enfermedad, pero también quienes los atienden día y noche sufren las consecuencias de una enfermedad grave, incurable o terminal. Su vida acaba girando sobre el estado y cuidado de su compañero/a por lo que se debe tener mucha fortaleza interior para no acabar deprimido o derrumbado psicológicamente.

El auxiliador puede terminar sintiéndose asfixiado y atrapado por la frustración de un esfuerzo aparentemente en balde, ya que el enfermo no mejora o incluso su salud se deteriora.
Cuando la situación se prolonga puede generar tensiones familiares. Es un panorama estresante, y conviene no caer en una total dedicación obsesiva, física y mental al paciente.

Es imprescindible que el cuidador no enferme o se deprima y mantenga sus fuerzas para poder ser más eficaz en la atención al ser querido, que tanto requiere de todos en la última fase de su vida.

Por otra parte, no debemos pensar que podemos con todo, sea cual sea nuestro carácter o el esfuerzo y las horas a invertir. No nos creamos imprescindibles ni pensemos que sin nuestra colaboración el desenlace será inminente o en más dolorosas circunstancias.

El cuidador, no podrá impedir que haya momentos en los que el enfermo sufra o en los que incluso le tiranice. Además, esta postura radical causa sentimientos de culpabilidad, cuando el asistente tiene que recurrir a la ayuda de otras personas.
Lo importante es mantener vivo el amor, que todo lo puede.

Padres adolescentes


Se considera embarazo adolescente al que tiene lugar en mujeres menores de 18 años generalmente por no utilizar métodos anticonceptivos, y en la mayoría de los casos es involuntario.

Tener un bebé en esta etapa de la vida es mucho más complejo para las madres o parejas tan jóvenes pues las metas que se han propuesto en su vida como acabar sus estudios, conseguir un buen trabajo o casarse cuando sean más adultos, son más difícil de alcanzar.

Esta situación suele ser también muy complicada para el padre adolescente. Por lo general abandonan sus estudios y entran al mercado laboral antes de lo previsto para mantener a su hijo. En definitiva, se deben enfrentar desde muy jóvenes a responsabilidades de adultos.

En cualquier caso estas jóvenes parejas ante la perspectiva de embarazo, suelen tomar decisiones difíciles, como:
• Vivir juntos o casarse y criar a su bebé. El problema entre otros es el de encontrar un buen empleo para mantenerlo. En muchos casos los abuelos ayudan a los jóvenes padres en ésta ardua tarea.
• Continuar con el embarazo y dar al bebé adopción una vez que nazca. Puede ser una buena opción si no se está preparado para asumir la responsabilidad que supone tener un hijo, pero se debe estar muy seguro; de lo contrario podría marcar para toda la vida.
Abortar. Es un tema muy delicado porque además de causar complicaciones físicas, puede acarrear secuelas emocionales importantes.

En cualquier caso una vez que ya existe el embarazo, es importante que la joven cuente con el apoyo de su pareja y familia, para buscar la mejor manera de que tanto el bebé como la madre o padres salgan beneficiados.

La rutina en una pareja


Aunque existan muchos tópicos que afirmen que el amor es indestructible, lo cierto es que hasta la relación más sólida puede sufrir el desgaste de la rutina y el estancamiento, llenando de dudas a la pareja ante la pérdida de encanto que vivieron al comienzo de su relación.

Entonces los antes amorosos amantes ya no se besan, acaban desconociendo los deseos más íntimos de su pareja y ni se molestan en saberlos al igual que tampoco piden gratificar los propios. Las fantasías se acaban y el repertorio de intercambios verbales en el terreno erótico casi desaparece.

La primera razón de existir de una pareja es su íntima satisfacción y si ésta se acaba, todo lo demás es formal. Cuando los miembros de la pareja gozan de dinamismo personal, se puede decir que aunque las circunstancias repetitivas de su vida induzcan a la rutina es posible que mediante una buena comunicación sea más fácil introducir unas variables que hagan la convivencia menos pesada. Si uno de los dos carece de ese dinamismo, se convertirá en un peso para quien intente tirar de la otra persona proporcionando nuevas iniciativas poco probable de ser aceptadas. Si ninguno de los dos lo posee, la convivencia se puede convertir en un acuerdo tácito de vivir aburridos el resto de sus vidas.

Pero en estos casos puede ocurrir que alguno o los dos, busquen fuera la novedad y estímulos que les devuelvan sus ilusiones e iniciativas. Pero… ¿cómo podemos combatirla?

• Dejar que las sorpresas tengan un papel en la vida diaria, por pequeñas que sean
• Cultivar nuevas aficiones.
• Visitar lugares diferentes.
• Que cada cual redescubra en su interior cualidades que posiblemente aún no se han manifestado.

En definitiva cabe destacar que el amor perdido se puede recuperar siempre que las dos partes se esfuercen en ello.