Mantener la independencia


Es maravilloso tener una persona al lado que te quiera. Pero es imprescindible que aunque convivas con una persona mantengas tu independencia. Esto podrá hacer que tu relación sea más fuerte. Ser independiente te ayudará a tener una vida más rica, no puedes siempre estar pendiente de cada movimiento que hace la otra persona.

Seguro que te encanta tener una pareja con sus propias ideas, sus pasiones personales y en general su propia vida. Alguien que no se asusta de estar solo pero que a la vez está enamoradísimo de ti. Recuerda que aunque estés con otra persona, no debes olvidar a tus amigos, abandonar tus hobbies o tu estilo de vida. Debes amoldarte a ciertas cosas como en cualquier otro tipo de convivencia pero no debes permitir que la otra persona te prive de hacer cosas que a ti te encantan.

Debes ser autónomo. No dependas de otra persona para cosas que antes hacías tú y que si lo piensas no necesitas de nadie para poder hacerlas. Cambiar una bombilla no es tan difícil. Aunque tengáis un proyecto en común debes ser capaz de marcarte tus propios objetivos y en muchas ocasiones saber decir “yo” en vez de “nosotros”. Puedes ofrecer tu punto de vista sobre las cosas ya que tú sigues existiendo como persona.

Es fantástico estar juntos, pero 24 horas al día los 7 días de la semana puede crear más que una unión una dependencia. Por lo que no está nada mal que, de vez en cuando, salgáis cada uno por vuestro lado y hagáis cosas sin el otro.

Mi pareja es desordenada


Es difícil convivir con alguien desordenado si tú, además, eres todo lo contrario. Este problema, a veces, puede llevar a la pareja a una fuerte crisis. Si llegas a límites insospechados en los que te pasas todo el día discutiendo y ordenando cosas, lo mejor es que busques ayuda para tratar este problema que puede romper tu relación. Intenta seguir alguno de los consejos que hoy te damos:

– No des a tu pareja la lata en exceso: si bien este proceso puedes trabajarlo temporalmente si insistes demasiado, al final es contraproducente debido a que te conducirá a la confirmación de que eres una persona demasiado obsesiva y controladora. Te terminarás enfadando tu más que tu pareja y no conseguirás lo que quieres. Recuerda que no debes tratar a tu pareja como un hijo adolescente.


Evalúa la gravedad del problema: puedes pensar en una escala del 1 al 10 donde situarías a tu pareja y si en realidad el problema es tan grave. Tendrá otras cualidades que dejen a un lado su problema con el desorden.

– Si comenzáis a convivir juntos intentad dejar las cosas claras desde el principio. Deja clara la igualdad en todos los terrenos. Ambos tenéis responsabilidades que debéis realizar para poder tener una convivencia perfecta. Dejar claro el tema de ser organizados desde el principio es importante, si ves que tu eres demasiado y la otra persona no lo es nada debéis encontrar el punto medio.