Hombres sumisos


Muchos coinciden en afirmar que a un hombre sumiso “le va de perlas” una mujer dominante. De este modo se cumple el popular dicho “los polos opuestos se atraen”.

Todo se asienta sobre una premisa general que se convierte en clara motivación: La necesidad masculina de una autoridad femenina con amor. Por lo tanto ¿Cómo puede descubrir ese hombre sumiso quién es su mujer ideal? Hay manifestaciones concretas que una mujer dominante expresa enseguida: Percibirás en ella una actitud mandona, obstinada y sin admitir tonterías. Dichas evidencias atraen y excitan al hombre sumiso, especialmente en el plano sexual.

Sin embargo, los problemas pueden aparecer cuando el hombre entra en un estado de cohibición, abandonando su propia personalidad porque su estado de sumisión le ha llevado a proyectarse en el de su pareja. No es bueno que uno de los dos pierda su identidad ni tampoco que vea al otro como un “ser maravilloso” desprovisto de defectos.

En realidad, la sumisión consiste en vivir encogido, en no defender los derechos propios, ni expresar las propias convicciones, ofreciendo por completo al compañero las riendas tu vida. Así surgen las escenas de abusos, se suele sufrir de autoestima baja e incluso se pierde la dignidad de manera radical.

El hombre sumiso presenta el siguiente perfil: Depende en suma de la aprobación de su pareja porque no se siente valioso. Siempre tiene miedo a todo, sobre todo, al cambio. Frecuentemente posee sentimientos de culpabilidad y tienen una constante sensación de ser incomprendidos, manipulados y no tenidos en cuenta.

Probablemente los hombres sumisos hallarían mayor felicidad si se convirtieran en personas asertivas, que sabe respetarse a sí mismo y respetar a los demás. Y es que tanto la asertividad como la autoestima son componentes de la madurez personal.

Sentimientos,
>

También te puede interesar...

2 comentarios

  1. Al principio funciona pero despues de 10 años de matrimonio sumiso y 4 años mas pidiendo el cambio de roles queda uno conpetamente descepcionado y con el divorcio a punta de lengua

  2. después de tantos años de pareja y estar relegado a prestar solo atencion a mi trabajo le daba casi todo el dinero de mi quincena a mi esposa que es buena administradora. luego fuimos probando cosas nuevas en el sexo y ella un día me penetro con un consolador con su correas cosa que ella no me negó. me ha ido dominando mas y mas . he caído en un estado de total sumisión porque ella ahora lleve el control en el sexo me domina completamente , la quincena se la entrego entera , a veces tengo que pedirle. Me he sumergido en un gran placer de complacerla en todo y no hacerle capricho alguno y ella me ama más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *