Heridas y frustraciones mal curadas


No todas las heridas son visibles, más bien, al contrario. El dolor del alma no se ve pero se siente y a veces, pesa toneladas. Si no, que se lo pregunten a aquellos que viven con un desamor fuerte en su memoria, que hicieron frente a la traición de un gran amigo o que viven en la soledad de la desconfianza y el miedo. Las heridas de la piel cicatrizan mucho antes que aquellas de la mente porque no es fácil olvidar el pasado, afrontarlo y aceptarlo. La aceptación es la palabra clave, sin embargo, implica una gran madurez emocional, sensatez y alegría.

Las heridas están mal curadas cuando en el presente vuelves a sufrir de una forma muy intensa por algo que sucedió hace años y que incluso puede que pensaras que ya lo habías superado. Sin embargo, ante algo que te ha sucedido, vuelves a sentirte igual de vulnerable que en aquel entonces. En más de una ocasión, para superar el dolor del alma puede ser necesario recurrir a una terapia psicológica porque el dolor se ha enquistado en tu interior como si fuese un árbol que ya tiene raíces de dos metros de profundidad.

Ha llegado el momento de talar ese árbol metafórico del dolor para dejar paso a la luz del sol. ¿Qué hacer para aprender a vivir un poco mejor? En primer lugar, aprender a perdonar los errores de los demás, incluso aquellos que más te han dolido. Eso no significa que tengas que seguir en contacto con las personas que más te han herido, sencillamente, que debes aparcarlas también de tu corazón.

Y para ello, es necesario perdonar y decir adiós con cierto nivel de serenidad. Márcate un objetivo que te motive de verdad. Así poco a poco, lograrás recordar menos aquello que te produce dolor para centrarte en la magia de la ilusión.

2 comentarios

  1. segun lo que acabo de leer, creo que tengo una herida en el alma de hace 3 años y aun me duele mucho. por favor diganme como puedo perdonar a esa persona que me lastimo tanto.

  2. Centrándote en tu vida, dejando de pensar en ella y cerrando la etapa del pasado. En el mundo existen muchas personas, por ello, confía en que otras personas puedan hacerte sentir bien. Habla con alguien de confianza sobre cómo te sientes. Mucho ánimo.

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