Parejas con la misma profesión


Resulta que no sólo compartes los instantes más apasionados, los ratos de ocios y los malos trances… También os une vuestro perfil profesional, aunque el quehacer laboral de ambos se desarrolla en empresas diferentes.

Por fortuna, tienes algo más en común de lo que estar orgulloso: puedes debatir los aspectos más emblemáticos de tu profesión con alguien que te comprende perfectamente: Tu pareja. Hay cuestiones en las que estás de acuerdo y temas en los que tenéis puntos de vista distintos… Pero toda la situación en su conjunto hace crecer la relación y enriquecer la base de conocimientos sobre la disciplina que estudiaste para desempeñar una función cualificada.

Y es que llegado el momento de investigar, ¿quién mejor que tu amiga, amante y esposa para indagar acerca de la materia que tantas dudas te genera? Además, podrás dejarte aconsejar profesionalmente por una persona de la más estrecha confianza que sabe “lo que se trae entre manos”.

Otro punto a tu favor es que cada uno ha sido contratado por compañías distintas, lo cual significa que existe un distanciamiento en el entorno físico a la hora de trabajar. Esto tiene sus ventajas ya que muchos expertos señalan que es necesario que cada miembro de la pareja posea su espacio individual… El hecho de “estar pegados día y noche” hace que se formen círculos cerrados y esto supone un peligro en cuanto a la faceta comunicativa con otras personas.

Buena parte de vuestro círculo de amistades gira en torno al ámbito académico en el cual pasasteis cinco años preparando exámenes y aprendiendo de los profesores.

Seguramente cuando lleguen los hijos, éstos beberán de la experiencia de ambos, sobre todo como padres, pero también les transmitiréis un pequeño “trocito de sabiduría especializado”… Algunos retoños seguirán vuestros pasos ya que os tienen como ejemplos… Otros decidirán tomar rumbos totalmente diferentes… Sin embargo, una cosa es segura: los cimientos de la educación jamás faltarán.