El cuento no siempre acaba mal


Las malas experiencias marcan tanto que muchas personas no logran superar la sombra de la duda y del miedo en el amor. Aunque una relación funcione bien, la mente tiene sus trampas y sus razones para cuestionar incluso, la felicidad más evidente. Y es que, el miedo de perder aquello que ya se tiene causa dolor. Pero también, el temor al fracaso es una emoción habitual en el amor de pareja.

Se vive como un fracaso el rechazo, el abandono, la infidelidad… Sin embargo, nadie que ha intentado amar y ser correspondido ha fracasado. Al revés, debería sentirte orgulloso por haberlo intentado. Por ello, es mejor que te relajes y disfrutes de su historia sin pensar en lo que podrá pasar mañana. Y es que, el futuro es abierto, por tanto, existen muchas opciones diferentes. Pero dentro de esas alternativas debes incluir la posibilidad de que el cuento no acabe mal y puedas llegar a celebrar incluso las bodas de oro con tu pareja.

De lo contrario, en caso de que cada día te repitas que algo puede salir mal, seguramente, tu profecía se acabará cumpliendo porque tus dudas también se reflejan en la acción. Es decir, el pensamiento influye más de lo que parece a simple vista en el comportamiento.

La vida no es como en los cuentos de hadas pero eso no significa que no existan finales felices, en los que los protagonistas tal vez, no comen perdices pero sí comparten un proyecto de vida en común, y luchan por superarse a sí mismos. De hecho, potenciar el conocimiento mutuo es una de las bases de una pareja que se quiere de verdad. Finalmente, en caso de que la historia salga mal, no te culpes y aprende de los errores porque un desamor te permite poner en práctica toda tu fortaleza.

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