Cómo tener discusiones de pareja sanas y constructivas


Las discusiones de pareja forman parte de la realidad cotidiana del amor. La clave reside en tener discusiones de pareja sanas y constructivas, es decir, enriquecedoras para ambos. ¿Cómo lograr este objetivo sin dejar que el orgullo se convierta en una barrera insalvable?

Consejos para ser asertivo

En primer lugar, evita los reproches personales que pueden ser tan frecuentes en un contexto de este tipo para cambiar el chip y expresar tus sentimientos, emociones y pensamientos de una forma asertiva. Es decir, utilizando la fórmula del yo. Cuando te expresas de esta forma, te dejas conocer por tu pareja, pero además, transmites una actitud de respeto.

Cambiar la percepción que se tiene de una discusión de pareja es un primer paso para poder ser natural en este tipo de situaciones. No se trata de un problema sino de una oportunidad de profundizar en la relación y desenredar los nudos.
Una discusión de pareja es de dos, por tanto, no hay que convertir en protagonistas del momento a terceras personas. Es decir, se debe de abordar los asuntos personales en la intimidad y no en público.

Inteligencia emocional para afrontar una discusión

Evita colocarte en posición de defensa porque estás hablando con tu pareja. Es decir, con una persona que te quiere y desea para ti lo mejor. Por tanto, ten confianza. Ten una actitud de apertura para aprender a ceder y escuchar al otro de verdad.

En el caso de que en una relación de pareja haya más discusiones que momentos de calma, entonces, es urgente reflexionar sobre qué está fallando por ambas partes y si ese amor tiene oportunidad de ser salvado.

Resuelve los conflictos en el momento oportuno, es decir, no acumules malestar en tu interior. Cuando hablas de aquello que te afecta sin esperar a que tu pareja te adivine el pensamiento, entonces, también te sientes mejor contigo mismo.

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