Planificar una boda con padres separados


Planificar una boda con padres divorciados no es una tarea fácil. Si tienes la suerte de que tus padres están felizmente casados pero los padres de tu pareja están divorciados (o al revés), aquí tienes algunos consejos que te pueden ayudar para intentar que todo salga un poco mejor.

Recuérdales en todo momento que es un día muy especial para ti y para tu pareja, así que deben comportarse. Habla con ellos sobre su situación actual para saber qué es lo que tenéis que hacer. Vosotros debéis intentar pensar en ellos como padres por separado. Debéis tener en cuenta que tal vez uno de ellos tenga una nueva pareja y quiera llevarla a vuestra boda. A la hora de elegir los asientos déjales claro que habéis pensado en ellos y que habéis elegido la mejor opción.

Si continúan con desavenencias, lo mejor será que no les pongáis juntos ni en la iglesia o el sitio en el que se vaya a celebrar la ceremonia. Sólo tenéis que aseguraros que se sienten igual de atendidos tanto el uno como el otro y que son igual de importantes para vosotros. Para que se sientan más a gusto, da a cada uno una función el día de la boda (recibir invitados, ocuparse de las damas de honor, comprobar algunos detalles del catering, etc.).

Cuando llegue el momento de las fotos familiares pensad que a vuestra madre puede que no le apetezca tener una foto de su ex sobre la mesa del salón. Lo mejor es que os hagáis fotos por separado. Hablad con ellos, y si prefieren hacérsela juntos, mucho mejor.

Dónde celebrar el banquete de la boda


Elegir el lugar perfecto para la celebración de una boda puede llegar a ser una tarea muy difícil. Aquí tienes algunos consejos que te pueden ayudar a la hora de elegir.

– Conoce la capacidad
Antes de empezar tu búsqueda, establece un presupuesto preliminar y una lista de invitados. Habla con tu pareja sobre el tamaño ideal que preferís para el evento y pedir la confirmación de los invitados con bastante tiempo de antelación. Compara algunos sitios con la misma capacidad para ver cual sale más económico.

– Considera la posibilidad de un estilo
La mayoría de los lugares destinados a este tipo de eventos suelen tener un estilo bastante clásico. Si decides celebrar la boda en una playa o en un bonito jardín deberás alquilar mobiliario, intenta que se aproxime a lo que os gusta a los dos.

– Prestar atención a los detalles
Asegúrate de que el lugar tiene el sitio suficiente, no sólo para las mesas, sino también para el momento del baile o del espectáculo que quieras contratar.

– Pregunta acerca de las restricciones
Debes conocer las normas y los reglamentos del lugar. Algunas salas pueden incluir en el paquete de contratación su propio fotógrafo o su propia música. Esto debes saberlo ya que tú puedes haber contratado esos servicios por otro lado y no quieras que los de la sala te cobren por ese servicio. Puedes preguntar: ¿cuántas horas se incluyen en el alquiler, y cuáles son los cargos por horas extraordinarias? ¿Es la única boda que se celebrará ese día? Ten cuidado con los acuerdos verbales, mejor todo por escrito.

Malas razones para casarte


Casarse no es una elección fácil y debes estar muy seguro de ti mismo y de la otra persona. Pero a veces decides casarte por una razones que van a hacer que ese matrimonio no llegue a buen puerto.

– Casarse sólo por dinero
Casarte exclusivamente por dinero, independientemente de tus sentimientos hacia la otra persona, es un error. Si estás tan desesperado busca otra solución: préstamos, ayuda familiar, etc. pero no vendas tu vida y tu alegría a alguien sólo porque tiene dinero y con esa persona vas a poder salir del bache en el que te encuentras.

– Embarazo inesperado
Conoces desde hace poco a la otra persona o tal vez ha sido una noche pasional, pero ha sucedido: te has quedado embarazada o la has dejado embarazada. Tranquilizaros, estas cosas suelen pasar si no se ponen medios o hubo algún fallo. No tenéis por que casaros. Debéis hablar de lo sucedido y decidir que decisión queréis tomar sobre el tema, pero la mujer es la que va a tener la última palabra.

– Quieres huir de tu casa
¿Crees que si las cosas no van bien en tu casa o con tu familia, casarte es la solución? Piénsalo detenidamente y verás cómo puedes encontrar muchas más soluciones, además recuerda que también están en juego los sentimientos de la otra persona, no puedes utilizarla.

– Queréis tener niños
Hoy en día no es necesario casarse para tener niños. Existen ya un montón de trámites legales que pueden salvaguardar a la criatura de futuros trámites legales, así que no os obsesionéis con casaros primero ya que para tener un hijo biológico no es necesario. El problema se puede presentar a la hora de realizar adopciones, entonces sí es posible que tengáis más problemas.

Equipo de emergencia para el novio


Si alguna vez has participado en una boda, ya sea como novio-novia o como un simple invitado, entonces sabrás que el día es muy largo y que antes y durante la boda todo son nervios y tensiones que se pasan cuando ya ha terminado todo. Normalmente la novia siempre está perfecta y además tiene a su alrededor a un equipo que amigas y familiares que no la dejan olvidar nada en ningún momento, pero.. ¿qué pasa con el novio? Lo mejor es que preparéis un equipo de emergencia para resolver cualquier problema que le pueda surgir.

– Las posibilidades de que se te olviden tus instrumentos para afeitarte son muy altas, sobre todo si no acostumbras a hacerlo de manera habitual. Estaría bien que tuvieráis preparadas cuchillas de afeitar desechables de viaje y un pequeño bote de crema. Esto también puede servir para algún invitado olvidadizo.

– Parece que hay alguna ley que establece que en el día más importante de tu vida se te olvide echarte desodorante. Recuerda llevar tu desodorante habitual en la bolsa de maquillaje de la novia.

– Una tijera pequeña se convierte en imprescindible el día de la boda: cortar hilos sueltos, recortar pelillos que no se deben ver, uñas rotas…

Chicles. Recuerda quitártelo durante la ceremonia pero seguro que después te vienen muy bien ya que el día es muy largo y tal vez no comas demasiado. Lo mejor es que te lleves pasta de dientes con un cepillo.

– Asegúrate de incluir un surtido de productos para el cabello, incluyendo la gomina por si luego tienes que hacerte algún recorte.

– Kit de costura. Seguro que si tú no sabes coser encuentras a alguien que te ayude de inmediato.

Regalos caseros para el día de la boda


Hacer un pequeño regalo a todos los invitados el día de la boda es un bonito detalle que no puede faltar en ninguna boda. Hoy en día existen empresas especializadas que se dedican exclusivamente a la comercialización de todo tipo de objetos para los invitados a las bodas. Pero si quieres ser diferente y, sobre todo, tienes tiempo aquí tienes algunos regalos que puedes hacer tu misma y que seguro van a encantar a tus invitados.

1. Dulces
A casi todo el mundo le gustan los dulces. Ponte manos a la obra y busca por internet empresas cercanas a tu domicilio que vendan dulces a granel. Busca un recipiente bonito para guardarlos. Lo bueno de este tipo de regalos es que después de la boda no hay que buscar un sitio en la casa para poner el recuerdo en un lugar donde quede bien.


2. Semillas o bulbos de flores
Este regalo es ideal ya que no es nada caro y permitirá a tus invitados tener en casa una bonita planta que siempre les recordará vuestra boda. Puedes adjuntar un breve poema o una cita con temas variados como por ejemplo: el florecimiento del amor, o crecer juntos para un nuevo futuro.

3. Cortadores de galletas u otros instrumentos de cocina
Busca un distribuidor que te haga un buen precio debido al gran número de instrumentos que tendrás que comprar. Por ejemplo una buena idea es comprar un cortador de galletas en forma de corazón y acompañarlo de una receta para hacer sabrosas galletas.

4. El CD de la música de la boda
Seguro que a la mayoría de tus invitados les encanta la música que habéis elegido para ese día tan importante. Puedes grabar la música en CD y regalársela (con una bonita funda) el día de la boda. Incluye un mensaje de los dos.

La novia y las damas de honor


Para una novia tener una dama de honor a su lado es una gran ayuda. Por supuesto, a la mayoría de tus buenas amigas le encantaría ser tu dama de honor, así que puede que la elección sea un poco dura, aunque siempre cabe la posibilidad de aumentar el número de damas de honor si tienes dudas.

Si finalmente decides tener varias damas de honor, algo que puede facilitar el duro trabajo de preparar una boda es la repartición de trabajos. Puedes hacer que ellas se encarguen de concretar quién finalmente va a asistir a la boda o no. Mientras dos de ellas, por ejemplo, realizan las llamadas, otra te puede acompañar a la prueba del vestido. Pero recuerda que debes dar a tus damas de honor el mismo trato. No hagas notables tus preferencias por ninguna ni expliques que una de ellas tiene más valor par ti que las otras. Todas son iguales.

Deja que se encarguen de la recogida de los regalos del día de la boda y ve con ellas al restaurante para realizar la organización de las mesas con ellas. Puede que la fecha de la boda esté tan cerca que te impida ver el trabajo que tus amigas están realizando por ti. Procura que esto no se te olvide e intenta darles un regalo por la grandísima ayuda que te han proporcionado.

Debes hacer que ellas se sientan las personas más importantes de tu boda. En realidad muchas cosas de la boda no se podrían realizar sin tus inseparables damas. Cuando vuelvas de tu viaje de novios invítalas a cenar y cuéntales como ha ido el viaje. Vuelve a agradecer su ayuda.

Relájate los días previos a la boda


Durante los días de antes de la boda, es probable que estés estresada y nerviosa. Llevas mucho tiempo planificando todo y quieres que todo salga perfecto. No es de extrañar que necesites relajarte a tan sólo un par de días de la fecha del evento. Aquí tienes algunas sugerencias.

1. Recibe un masaje.
El estrés afecta tanto a tu bienestar físico como a tu estado emocional, así que es probable que los días anteriores a la boda tengas mucha tensión muscular. Lo mejor es que acudas a un centro especializado donde puedan darte un buen masaje que te deje como nueva. No te olvides de un masaje de pies.

2. Toma un baño de burbujas.
Crea tu misma un ambiente relajante. Enciende unas cuantas velas y pon música relajante. Prepara tu baño de burbujas y deja tus problemas fuera de él para que te resulte más fácil relajar los músculos.


3. Ir a un spa.
Seguro que es de las cosas más relajantes que puedes hacer unos días antes. Prueba diferentes tratamientos y packs entre los que se pueden incluir hasta baños en barro o la envoltura del cuerpo en algas. Intenta no someterte a limpiezas faciales ya que pueden dejarte pequeñas marcas que el día de la boda pueden ser visibles.

4. Descansa un poco.
Intenta no trasnochar demasiado los días previos a la boda. Es probable que tenga problemas para dormir, así que intenta tomar algo, como por ejemplo una manzanilla, antes de acostarte. También puedes tomar un baño con agua caliente antes de acostarte.

Día de la boda: el papel del padre


Antes de que encontraras pareja y decidierais casaros, seguro que tu padre ha sido el hombre más importante de tu vida. El día de tu boda va a ser tan memorable para él como para ti, así que asegúrate de saber conocer el papel de tu padre en la boda e intenta conseguir que esté muy a gusto.

El padre de la novia tiene algunas funciones muy importantes por lo que es necesario no descuidar un detalle tan importante en él como es el traje. Después de todo, va a estar frente a todos los invitados al menos una vez durante la ceremonia y una vez durante la recepción y además aparecerá en un montón de fotos. La formalidad de su vestimenta debe estar basada en la formalidad de la boda. Nos centraremos en la ropa del novio para aconsejarle en la compra de su traje. Si el novio va con esmoquin, papá también.


Si tu padre prefiere usar vestimenta ritual, como por ejemplo una falda escocesa, lo podrá hacer si tú le das tu aprobación. Otra posibilidad es un traje militar, pero como te hemos comentado eres tú la que debe dar el visto bueno. Si a la hora del brindis quiere decir unas palabras, intenta supervisar su discurso. Debe transmitir a los allí presentes felicidad, sinceridad y agradecimientos, pero que no se exceda más de 5 minutos. En caso contrario, corre el riesgo de ser aburrido.

Si prefieres no viajar sola durante el trayecto hacia el sitio donde se va a celebrar la boda, tu padre puede ser la compañía perfecta. Seguro que durante ese tiempo ofrece a su pequeña palabras de ánimo, sabiduría y algunas historias que te entretendrán durante la espera.