
Los recuerdos forman parte de esa mochila de vivencias tan especial que cada uno porta de forma metafórica sobre su espalda. Sin embargo, más allá de ser una metáfora, la realidad es que muchas veces, los recuerdos cobran fuerza y vida propia. Así sucede cuando una vivencia pesa demasiado sobre ti hasta el punto de que te causa un gran dolor y sufrimiento meses o años después de haberla vivido. Existen recuerdos que impiden avanzar a la persona que sigue estancada en el ayer y no se abre a la novedad del presente.
En muchas ocasiones, estos recuerdos están vinculados con el amor. Es decir, con personas a las que se ha idealizado en exceso, o también, se puede sufrir por la sensación de creer que nunca más se volverá a sentir amor o a descubrir a una persona especial. Lejos de dramatismos la vida es larga y generalmente, cualquier persona vuelve a enamorarse de nuevo. ¿Qué hacer con todos esos recuerdos que te impiden avanzar?



























































