Poner límites en las relaciones


El significado de la palabra “límite” podríamos expresarlo como esa línea que no debe ser cruzada. Un ejemplo claro es, la frontera entre dos países. Los límites en las relaciones personales son importantes para garantizar nuestra paz mental y nuestra identidad. El establecimiento de estos límites es necesario en muchos casos debido, principalmente al dominante y agresivo comportamiento de la pareja. A veces, uno de los dos puede empezar a llevar las riendas de la relación y, dejar al otro como un simple espectador.

Uno de los dos toma las decisiones sin tener en cuenta la opinión de la otra parte. Esto puede ser muy frustrante, ya que se pierde la libertad personal y el derecho a expresar la opinión. La creación de fronteras en las relaciones significa ser muy claro acerca de las cosas que os gustan y las que no os gustan. Tienes que hacer que tu pareja sepa que tú tienes una vida independiente y no tolerarás la interferencia excesiva en ella.

Debes establecer límites apropiados y ser muy claro en todo lo que concierne a tus derechos y obligaciones. Si no se pone ningún tipo de límite desde el principio, la otra persona puede pensar que no tienes opinión propia y que puedes ser muy fácil de manejar. Este tipo de abuso, físico o mental, es el resultado de la falta de límites en la relación.

En los casos de abuso doméstico, el opresor da por sentado que su compañero debe seguir sus instrucciones y detener su proceso de pensamiento individual. El error que las víctimas de este tipo de relaciones cometen, es permanecer en silencio durante un largo período de tiempo hasta que finalmente la situación ya no puede ser controlada.