Cómo resolver una batalla emocional


Existen diferentes momentos de la vida en pareja en los que pueden vivirse guerras emocionales. Batallas en las que el otro se convierte directamente en el enemigo. Se observa como el adversario a derribar en una contienda. Así sucede, por ejemplo, en algunos casos de divorcio. En la peor de las situaciones, los hijos se convierten en la moneda de cambio que se utiliza para dañar al otro. En cualquier tipo de batalla o de guerra emocional, quien pierde no sólo es el otro, sino también, uno mismo. El resentimiento, la rabia y el rencor, no causan nada bueno.

Por ello, merece la pena dejar de lado el orgullo para hacer las cosas lo mejor posible tanto en un divorcio, como en una ruptura sentimental de una pareja de novios o en una discusión. No tiene sentido dañar de una forma consciente a alguien que se quiere o que se ha amado mucho tiempo. Por ello, intenta mostrar lo mejor de ti mismo para sentirte también mejor contigo.
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Los efectos de la guerra psicológica


La palabra guerra remite a la pobreza, a la desolación, a la lucha, al dolor, a la tristeza… podríamos seguir enumerando términos dentro de este campo semántico. Pues bien, a nivel psicológico, también se puede producir una lucha de egos o una rivalidad por ver quién es más fuerte dentro de una relación. De hecho, la realidad es que existen parejas en las que uno manda más que el otro, que es quien se dedica a obedecer. A veces, se trata simplemente, de una cuestión de carácter pero en otras, pueden esconderse sentimientos más negativos como la falta de autoestima o el miedo.

Dentro de la pareja, la guerra psicológica lejos de alimentar el amor, la pasión y mejorar la relación termina destruyendo las bases de la confianza. La realidad es que no te apetece hacer planes con alguien que siempre te está cuestionando o poniendo en duda. Al contrario, disfrutas mucho más cuando te encuentras con alguien que te valora y que te refuerza de verdad en el seno de tu personalidad. Alguien que te quiere te ayudará a ser más tú cada día.
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