Personas controladoras
Cuando comienzas a conocer a una persona, todo te parece maravillosos y parece que vives en el Edén constantemente ¿verdad? Poco a poco irás conociendo mucho mejor a esa persona y te darás cuenta de que hay cosas que te gustan más y otras menos. Tener a esa persona “pegada” a ti todo el día, puede ser el primer signo de un controlador. Las personas controladoras tienden a ser auto-involucrarse en tu vida de manera rápida y casi sin que te des cuenta.

Antes de dar cualquier paso, es importante que conozcas muy bien a tu nueva pareja. Quien no ha oído la típica historia en la que después de casarse, una pareja se ha dado cuenta de que no es nada compatible. Una persona controladora, puede ser un individuo desinteresado, que solo quiere saber qué es lo que estás haciendo en cada momento. Lo que podía parecer como tu amor eterno, se ha convertido en alguien con emociones superficiales que solo quiere controlarte.

Las prisas no son buenas y que alguien te pida que te cases con él o con ella a los dos días de conoceros no es demasiado normal. Los celos y la vigilancia se volverán constantes en sus acciones. En las etapas iniciales de una relación, las constantes llamadas de teléfono pueden parecer bonitas, pero cuando una persona mantiene su vigilancia cada minuto que pasa, debes saber que tienes un problema.

Una persona que quiere controlar a la pareja llama cada dos minutos para saber que hace aunque se le diga que estás de compras o tomando un café con unos amigos. Dar explicaciones cada segundo no es nada agradable. Esta persona, además, se convertirá en el peor enemigo de tus amigos. Recuerda que intentará aislarte de ellos y de tu familia.