Parejas: Portia de Rossi y Ellen Degeneres


Ellen Degeneres no necesita presentación, pero… ¿conoces a Portia? Portia de Rossi es una actriz que nació en Australia en 1973 con el nombre de Amanda Lee Rogers. Cambió su nombre por el de Portia cuando tenía 15 años, después de interpretar el personaje de Shakespeare en “El Mercader de Venecia”. Portia de Rossi apareció en la gran pantalla en la película Sirenas en 1993 junto a Hugh Grant. En 1998, se incorporó al elenco de Ally McBeal.

Según el New York Post, DeGeneres y de Rossi se conocieron en una sesión de fotos a principios de 2004. Ambas mujeres se sintieron atraídas de inmediato, pero cada una tenía pareja y decidieron dejarlo sólo en una simple atracción. Meses después volvieron a coincidir en los premios de la VH1 y esta vez sí pasó algo más.


Portia anteriormente había estado relacionada con Francesca Gregorini, hijastra de Ringo Starr. Ellen había estado durante años con la conocida actriz Anne Heche. Portia de Rossi y Ellen DeGeneres ahora viven juntas en Los Ángeles. No hace mucho Ellen y Portia dieron una entrevista donde hablaron sobre cómo se sentían juntas y como se conocieron. Ellen declaró que estaba muy contenta y que nunca había pensado que podría llegar a ser tan feliz.

Por su parte, Portia declaró que cuando vio por primera vez a Ellen se le cortó la respiración, eso nunca le había sucedido antes. Ellen DeGeneres y Portia de Rossi se casaron en agosto de 2008. Fue una ceremonia muy íntima a la que acudieron algunos familiares y unos cuantos amigos.

Ser una buena pareja


Paso 1.- Aunque no te interesen mucho, de vez en cuando preocúpate por hablar con él sobre los temas que le interesan. Presta atención a tu pareja cuando te esté hablando. Si no le hacías caso no intentes cambiar de tema, notará que pasas de lo que te está contando.

Paso 2.- Debes ser independiente pero a la vez demostrar que estás con él porque le quieres. No seas demasiado agobiante y cuando sepas que salga con sus amigos no le llames mil veces para saber que tal está.

Paso 3.- Debes quererle por como es. No intentes cambiarle demasiado. Ambos debéis acoplaros el uno al otro.

Paso 4.- No dejes a la otra persona fatal delante de sus amistades gritándole o enfadándote. Si te enfadas debes comportarte y ya hablaréis las cosas.

Paso 5.- Puedes darle una sorpresa y reservar en ese restaurante caro que tanto le gusta. Debes sorprender a la otra persona con pequeños detalles que seguro le encantan.

Paso 6.- Cuidado con la palabra matrimonio. La relación debe ir acoplándose poco a poco y todo surgirá. No le presiones para casarte.

Paso 7.- Disfrutar de vuestro tiempo libre realizando actividades que os gustan a los dos. Un día podéis ver las películas que a uno le gustan y otro día colocar el trastero que lleváis tanto tiempo sin organizar.

Paso 8.- Ambos debéis ser honestos, leales y respetuosos. Nunca debéis faltaros el respeto.

Paso 9.- Si decides romper con la otra persona, métodos como Facebook, correo electrónico… no son métodos aceptables.

Mantener la independencia


Es maravilloso tener una persona al lado que te quiera. Pero es imprescindible que aunque convivas con una persona mantengas tu independencia. Esto podrá hacer que tu relación sea más fuerte. Ser independiente te ayudará a tener una vida más rica, no puedes siempre estar pendiente de cada movimiento que hace la otra persona.

Seguro que te encanta tener una pareja con sus propias ideas, sus pasiones personales y en general su propia vida. Alguien que no se asusta de estar solo pero que a la vez está enamoradísimo de ti. Recuerda que aunque estés con otra persona, no debes olvidar a tus amigos, abandonar tus hobbies o tu estilo de vida. Debes amoldarte a ciertas cosas como en cualquier otro tipo de convivencia pero no debes permitir que la otra persona te prive de hacer cosas que a ti te encantan.

Debes ser autónomo. No dependas de otra persona para cosas que antes hacías tú y que si lo piensas no necesitas de nadie para poder hacerlas. Cambiar una bombilla no es tan difícil. Aunque tengáis un proyecto en común debes ser capaz de marcarte tus propios objetivos y en muchas ocasiones saber decir “yo” en vez de “nosotros”. Puedes ofrecer tu punto de vista sobre las cosas ya que tú sigues existiendo como persona.

Es fantástico estar juntos, pero 24 horas al día los 7 días de la semana puede crear más que una unión una dependencia. Por lo que no está nada mal que, de vez en cuando, salgáis cada uno por vuestro lado y hagáis cosas sin el otro.

Mi pareja es desordenada


Es difícil convivir con alguien desordenado si tú, además, eres todo lo contrario. Este problema, a veces, puede llevar a la pareja a una fuerte crisis. Si llegas a límites insospechados en los que te pasas todo el día discutiendo y ordenando cosas, lo mejor es que busques ayuda para tratar este problema que puede romper tu relación. Intenta seguir alguno de los consejos que hoy te damos:

– No des a tu pareja la lata en exceso: si bien este proceso puedes trabajarlo temporalmente si insistes demasiado, al final es contraproducente debido a que te conducirá a la confirmación de que eres una persona demasiado obsesiva y controladora. Te terminarás enfadando tu más que tu pareja y no conseguirás lo que quieres. Recuerda que no debes tratar a tu pareja como un hijo adolescente.


Evalúa la gravedad del problema: puedes pensar en una escala del 1 al 10 donde situarías a tu pareja y si en realidad el problema es tan grave. Tendrá otras cualidades que dejen a un lado su problema con el desorden.

– Si comenzáis a convivir juntos intentad dejar las cosas claras desde el principio. Deja clara la igualdad en todos los terrenos. Ambos tenéis responsabilidades que debéis realizar para poder tener una convivencia perfecta. Dejar claro el tema de ser organizados desde el principio es importante, si ves que tu eres demasiado y la otra persona no lo es nada debéis encontrar el punto medio.