Noviazgo, ventajas y desventajas
La etapa del noviazgo brinda a sus miembros conocerse mejor. Si lo analizas desde una concepción más profunda, hablamos de un período preparatorio de cara al matrimonio o la convivencia.

Aunque dependiendo de los casos, es recomendable que el noviazgo no se alargue en el tiempo (se aconseja entre un año y dos años y medio) porque si rebasa los límites establecidos se transforma en algo ya diferente y no satisfactorio como al principio.

Los beneficios de ser protagonista de un noviazgo son numerosos:

1. Proporciona a los jóvenes una relación más fructífera con los demás.

2. Ayuda a conocerse recíprocamente en cuanto a carácter, sentimientos, gustos, aficiones, ideales de vida.

3. Combate el egoísmo, fomenta la generosidad, confianza, honestidad, el respeto; estimula la reflexión y el sentido de responsabilidad.

4. Se puede practicar la habilidad de resolver conflictos sin el compromiso del matrimonio.

5. Provee la manera de encontrar una pareja apropiada.

6. Ofrece la oportunidad de llegar a ser una persona más fuerte y lograr madurar en varios aspectos. Te puede ayudar a ver las cosas de distintas maneras.

7. Te permite que te tomes el tiempo necesario para decidir cuando quieres llevar esa relación a algo más estable y definitivo.

Es preciso evaluar al detalle la relación que se mantiene durante el noviazgo ya que ésta en ocasiones puede acarrear factores negativos, entre los cuales destacamos los siguientes:

1. Se pueden abandonar relaciones amistosas que eran fuente de bienestar y crecimiento.

2. Decrece la atención al resto de la familia, convirtiéndose el novio/a en su única preocupación.

3. Aumentan los celos sin causa justificada.

4. Se descuidan los estudios o baja el rendimiento laboral.

5. Falta de respeto hacia la libertad, decisiones y sentimientos de la pareja.

6. Las responsabilidades pasan a un segundo plano.