Médicos y enfermeras
En todos los colectivos profesionales surgen historias de amor apasionantes. Concretamente el mundo dedicado a salvaguardar nuestra salud presenta los perfiles del médico y de la enfermera. Ambos pasan mucho tiempo juntos apostando por dar soluciones a temas delicados ¿No es lógico que se den “flechazos” continuos?

La relación de actividades médico-enfermera se hace indisoluble. No hay éxito en la medicina sin la participación de la enfermera. Cabe matizar que existe cierta tendencia a creer que la enfermería la ejercen sólo las mujeres, pero la historia nos demuestra que también los hombres han atendido a pacientes en los hospitales.

Y es que ser enfermera es un arte que, para lograrlo exige una devoción tan completa y una preparación tan seria como el trabajo de cualquier médico. En la actualidad en todas las naciones han incrementado las instituciones formadoras de enfermeras, siendo además de nivel universitario con título de Licenciadas en Enfermería.

Por otro lado, la función principal de todo médico es ser un buen clínico. Así, por ejemplo el médico de atención primaria, ha de ser competente en gran cantidad de materias con el fin de hacer frente a una serie de problemas que caen dentro del campo de los especialistas.

Si en tu centro de salud te topas con la existencia de una relación sentimental entre tu médico y tu enfermera, podrás beneficiarte de aspectos positivos. Y, aunque lo lógico y conveniente, es separar la vida íntima de la vida laboral, muchos de estos profesionales se han sometido a programas de formación que profundizan en la relación médico-enfermera-paciente. La finalidad es proveer al personal sanitario de una visión más holística de la naturaleza humana y a producir un cambio en la actitud. Todo en beneficio de la propia salud.