Ir a un terapeuta sexual
Los terapeutas sexuales pueden ser muy diferentes en sus planteamientos básicos a la hora de tratar los problemas sexuales de sus pacientes pero, sí que es verdad que la mayoría tienen unos puntos en común. En primer lugar, lo que debes asumir es que deberás hablar abiertamente sobre tu vida sexual. Uno no puede resolver los problemas sexuales, guardándoselos dentro de sí mimo ¿no crees?

En segundo lugar, debes esperar que tengas “tareas” para casa. Es muy habitual que estos expertos te manden leer algún libro o ver ciertas películas indicadas para su uso en terapias sexuales. No debes, sin embargo, hacer cualquier cosa que en realidad no entiendas. Recuerda que estás en todo tu derecho de rechazar o posponer una acción de las sugerencias por tu terapeuta, ya que no debes dejarte empujar a realizar algo que podría tu malestar.

En tercer lugar, debes esperar que los terapeutas sexuales no sean demasiado críticos y te dejen a ti sacar la conclusión de tus problemas. Dejándote pensar, es mucho más fácil que puedes encontrar cual es el problema que tienes y qué cosas quieres cambiar y cuáles no.

En cuarto lugar, no pienses que es un médico que te va a dejar desnudo y te va a mirar todo el cuerpo. No debes olvidar que el contacto sexual entre cliente y terapeuta se considera poco ético y es destructivo para la relación terapéutica. Tampoco pienses que tienes que realizar alguna práctica sexual delante de terapeuta para que vea cual es el problema. Por último, asume que debes sentirte escuchado en tu terapia sexual.