El equilibrio en la pareja
Las relaciones de pareja son fluctuantes, lo interesante es encontrar la estabilidad, eso se consigue teniendo proyectos en común. Te damos algunos consejos para que puedas lograr el equilibrio que deseas con tu pareja.

Comienza despacio, sin prisas. Si recién estás conociendo a una persona, seguramente te sientes a gusto a su lado y tienes cosas en común, pero ves poco a poco, paso a paso para formalizar una pareja. Sólo conseguirás el equilibrio en una relación si dejas de lado tus ansiedades y te entregas lentamente para forjar un lazo afectivo sólido y estable.

Privilegia la comunicación. Sin ella es prácticamente imposible que una pareja funcione. Recuerda que es fundamental que ambos se entiendan para encontrar la estabilidad. Si pueden expresar mutuamente las respectivas inquietudes, sentimientos y proyectos, de modo que se pueda obtener un feedback por parte del otro, podrán resolver sin mayores complicaciones los problemas que vayan surgiendo por el camino.

Acepta las diferencias con tolerancia y comprensión. Si nos distinguimos de los demás por nuestras diferencias, entonces no puedes pretender cambiarlo. Por eso, en vez de juzgar o criticar, intenta poner en práctica tu empatía. Piensa en el lugar del otro, comprende y tolera cómo es y cómo vive su vida. No todo el mundo ve la vida desde la misma perspectiva.

Respeta los momentos de libertad. Aunque quieras mucho a tu pareja y desees compartir con ella el mayor tiempo posible, permítete tener espacios de independencia y privacidad. Deja a un lado el control de lo que el otro hace y las prohibiciones que por la propia inseguridad se puedan llegar a imponer.

Continúa con tu desarrollo personal. Si bien en la pareja surgen muchas ideas en común, no olvides que cada uno tiene una vida propia y una forma de ser que lo caracteriza. Por ello, cada uno debe crecer individualmente, evitando fusionarse o vivir pendiente del otro.

Practica el sexo en su justa medida. Al tratarse de un componente vital en la pareja, no debe dejarse de lado, pero tampoco lo es todo. De esta forma, si logras mantener una vida sexual activa basada en el amor y el placer de ambas partes, la relación tendrá un punto a favor para durar en el tiempo.

Luego del enamoramiento, cuida el cariño. Para que una relación perdure después de los primeros meses de pasión y encandilamiento, es indispensable seguir dando muestras de afecto y amor a la pareja, que lógicamente con el paso del tiempo suelen disminuir. Será la clave para mantener viva la llama del amor.