El contacto físico
Existen muchas formas de mostrar amor y de expresar afecto en todos los ámbitos y relaciones posibles. En la medida en que tienes confianza con una persona, dicha confianza, también se muestra en el plano corporal. Sin embargo, conviene tener cuidado ya que existen personas que no se sienten cómodas ante el contacto físico porque sienten que invaden su área personal, su terreno de confort. Por ello, siempre es adecuado mantener una distancia prudencial, al menos, con aquellas personas a las que no conoces demasiado. Sin embargo, las personas kinestésicas, son aquellas que otorgan un peso muy importante a las sensaciones. Por ello, les encanta abrazar o tocar a alguien cuando están hablando.

En el plano amoroso, el contacto físico también es síntoma de interés sentimental. Es decir, cuando alguien te gusta, de una forma casi inconsciente, te darás cuenta de que le rozas el brazo para hablar con cualquier excusa. El contacto físico en el amor va más allá del plano sexual. También remite al afecto cotidiano de un abrazo que puede ser un gesto de apoyo en un momento de dificultad o una caricia. El contacto físico también es básico para el bebé que se alimenta a nivel emocional del cariño del padre y de la madre gracias a estos gestos de afecto.

El amor es vital para vivir. Existen personas que han sufrido mucho en su vida y que se han visto sometidas a situaciones muy difíciles. En ese tipo de casos, si ha tenido que llevar el dolor en solitario, puede que la persona se haya acostumbrado a no mostrar sus sentimientos ante nadie más. Por ello, tendrá que aprender a manejarse con la importancia del contacto físico que aporta fuerza, vitalidad y alegría. A través de un gesto sencillo, alguien te muestra su presencia.